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Áspic de cerdo casero con verduras
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/aperitivos/aspic-de-cerdo-casero-con-verduras
Sobre esta receta
Este áspic de cerdo casero combina carne tierna, zanahoria y caldo con ajo, sin añadir gelatina. Las manitas aportan lo necesario para que cuaje de forma natural, y el codillo proporciona la carne. Cocina a fuego muy suave y añade las verduras solo al final para que el caldo quede lo más claro posible y la zanahoria pueda cortarse. Antes de llenar los cuencos, concentra el líquido y comprueba una pequeña muestra en un platillo frío. Prepara las ocho raciones el día anterior: necesitan al menos ocho horas en la nevera, y basta un poco de vinagre para servirlas.
Ingredientes
Áspic de cerdo
1 kg de manitas de cerdo crudas con piel y hueso, limpias y partidas longitudinalmente por el carnicero; se retirarán los huesos y los cartílagos duros
1 kg de codillo de cerdo crudo con piel y hueso, sin ahumar ni curar, cortado en dos trozos por el carnicero; se retirarán el hueso y la grasa visible
2,5 l de agua para el caldo y hasta 500 ml de agua caliente para reponer durante la cocción si hace falta
200 g de zanahoria pelada, para cocer y dejar en el áspic
100 g de raíz de perejil pelada, para el caldo; no se incorpora al áspic después de colar
100 g de apionabo pelado, para el caldo; no se incorpora al áspic después de colar
100 g de cebolla pelada, para el caldo; no se incorpora al áspic después de colar
15 g de dientes de ajo pelados
10 g de sal fina, para usar en dos etapas
2 hojas de laurel, para retirar después de la cocción
5 granos de pimienta de Jamaica, para retirar después de la cocción
10 granos de pimienta negra, para retirar después de la cocción
Para servir
40 ml de vinagre de manzana con un 6 % de acidez
Pasos
Comprueba que las manitas estén bien limpias y sin cerdas y que los trozos de codillo no tengan esquirlas de hueso sueltas. Coloca las manitas y el codillo bastante juntos en una olla de unos 5–6 l, dejando espacio para retirar después la espuma con comodidad. Deja la zanahoria y la raíz de perejil en trozos grandes, parte el apionabo por la mitad y la cebolla en cuartos.
Vierte 2,5 l de agua fría; debe cubrir justo la carne colocada bien junta. Lleva lentamente a ebullición, retirando con una cuchara la espuma de la superficie durante los primeros minutos. Añade el laurel, la pimienta de Jamaica, la pimienta negra y 5 g de sal, y baja el fuego para que el líquido apenas hierva suavemente.
Cuece durante aproximadamente 3 horas con la tapa ligeramente entreabierta, sin borbotones fuertes ni remover a menudo. Si el agua baja tanto que los trozos sobresalen claramente, añade un poco de agua caliente de la reserva, como máximo 500 ml en total. Al final de esta etapa, la carne debe empezar a ablandarse, pero seguirá cociéndose con las verduras.
Añade la zanahoria, la raíz de perejil, el apionabo y la cebolla. Cuece a fuego lento otros 45–60 minutos, hasta que la zanahoria esté tierna y la carne y la piel estén muy blandas y se separen fácilmente de los huesos. Retira la zanahoria antes si empieza a deshacerse; si la carne aún cuesta separarla del hueso, prolonga la cocción suave.
Saca la carne y la zanahoria a un plato amplio y vierte el caldo por un colador de malla fina en una olla limpia, sin presionar las verduras. Retira con una cuchara toda la grasa posible de la superficie; las demás verduras y las especias enteras no se necesitan en el áspic. Mide el caldo: si hay más de unos 1,3 l, cuece sin tapa durante aproximadamente 20–30 minutos para evaporar el exceso. Si ya tienes algo menos, no lo diluyas.
Pon una cucharada de caldo en un platillo frío y mételo en la nevera durante 15–20 minutos; la capa fina debe cuajar de forma visible al inclinar el platillo. Mientras tanto, cuando puedas tocar la carne, retira con cuidado todos los huesos, los cartílagos duros y los trozos gruesos de grasa, y pica finamente toda la carne deshuesada y la piel blanda. Si la muestra sigue completamente líquida, reduce el caldo otros 10–15 minutos y enfría de nuevo una pequeña muestra; durante esta operación adicional, guarda la carne deshuesada y la zanahoria en la nevera. Mantén el caldo listo caliente, tapado y al fuego mínimo hasta sazonarlo.
Añade al caldo caliente el ajo prensado y los 5 g de sal restantes y cuece suavemente durante 2–3 minutos. Corta la zanahoria en rodajas finas. Prepara ocho cuencos anchos y poco profundos de unos 350 ml cada uno.
Reparte toda la carne con la piel y la zanahoria entre los cuencos y vierte el caldo hasta cubrir el contenido. Deja algo de espacio bajo el borde; la capa de áspic no debe superar unos 4 cm de profundidad. Deja templar las raciones unos 20–30 minutos y mételas en la nevera como máximo 2 horas después de terminar la cocción, colocando los cuencos uno junto a otro, sin apilarlos.
Una vez fríos, tapa los cuencos y déjalos en la nevera al menos 8 horas, preferiblemente toda la noche, hasta que el áspic esté firme y ligeramente elástico. Sirve directamente en los cuencos, repartiendo el vinagre de manzana entre las ocho raciones para rociarlas al comer. Conserva en la nevera y consume dentro de las 48 horas posteriores a la preparación.
Nutrición estimada
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