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Salade de chèvre chaud — ensalada con tostadas calientes de queso de cabra
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/aperitivos/salade-de-chevre-chaud-ensalada-con-tostadas-calientes-de-queso-de-cabra
Sobre esta receta
La salade de chèvre chaud combina hojas frescas de lechuga con tostadas calientes de queso de cabra y nueces tostadas. Para esta versión, elige un rulo de queso de cabra madurado con corteza blanca comestible: al calentarse, se ablanda por dentro y las rodajas mantienen su forma. La baguette se hornea brevemente antes de añadir el queso, para que las tostadas queden crujientes. Una vinagreta con mostaza de Dijon y un poco de miel equilibra el sabor intenso del queso. Seca bien las hojas y mézclalas con el aliño justo antes de servir para que no se marchiten. Estas cantidades dan para cuatro entrantes con dos tostadas cada uno; lo mejor es servirlos nada más sacar el queso del horno.
Ingredientes
Ensalada y tostadas calientes
200 g de queso de cabra madurado de pasta blanda en rulo tipo bûche, con corteza florida blanca comestible; peso con la corteza incluida
120 g de baguette de trigo ya elaborada y sin añadidos, aproximadamente 8 rebanadas diagonales de 1,5–2 cm de grosor
200 g de lechuga verde de hoja fresca, peso de las hojas comestibles después de lavarlas y secarlas bien
40 g de nueces crudas peladas sin sal
Vinagreta de mostaza y miel
30 ml de aceite de oliva virgen extra
15 ml de vinagre de vino tinto con una acidez del 6%
10 g de mostaza de Dijon preparada
10 g de miel líquida
1 g de sal fina
0,5 g de pimienta negra molida
Pasos
Precalienta el horno a 200°C con calor arriba y abajo. Lava la lechuga, sécala muy bien en una centrifugadora o con un paño limpio y trocea las hojas grandes con las manos en bocados cómodos de comer. Corta la baguette en diagonal en ocho rebanadas y el queso frío en ocho rodajas de grosor parecido, de aproximadamente 1–1,5 cm, conservando la corteza comestible. Parte las nueces en trozos grandes y forra una bandeja con papel de horno.
Mezcla el vinagre, la mostaza, la miel, la sal y la pimienta en un cuenco pequeño. Vierte el aceite de oliva en un hilo fino, batiendo enérgicamente con un tenedor o unas varillas pequeñas, hasta obtener una salsa homogénea y ligeramente espesa. Déjala al lado de la lechuga, pero no aliñes todavía las hojas.
Coloca las rebanadas de baguette en una sola capa sobre la bandeja y reparte las nueces al lado, en una zona separada. Hornea a media altura en el horno precalentado durante unos 4–5 minutos, hasta que la superficie del pan se seque y las nueces se doren ligeramente y desprendan aroma. Vigila hacia el final, porque los trozos pequeños de nuez se oscurecen deprisa. Saca la bandeja y pasa las nueces a un plato para que se enfríen brevemente mientras las tostadas siguen horneándose.
Da la vuelta a las rebanadas y coloca una rodaja de queso de cabra en cada una. Vuelve a poner la bandeja a media altura y hornea a 200°C con calor arriba y abajo durante unos 6–8 minutos. Los bordes del pan deben quedar crujientes y dorados, y el queso caliente, blando por dentro y ligeramente dorado por encima. Saca las tostadas cuando el queso se haya ablandado claramente; no prolongues la cocción solo para conseguir un color más oscuro, porque podría extenderse sobre el pan.
Cuando las tostadas estén listas, remueve de nuevo la vinagreta y mézclala suavemente con la lechuga para cubrir las hojas con una capa fina. Reparte la lechuga en cuatro platos y añade las nueces por encima. Coloca dos tostadas calientes con queso en cada ración y sirve enseguida, mientras el queso está blando y las hojas siguen frescas y firmes.
Nutrición estimada
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