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Grenadiermarsch – patatas con pasta y salchicha
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/platos-principales/grenadiermarsch-patatas-con-pasta-y-salchicha
Sobre esta receta
El Grenadiermarsch es un plato austriaco de sartén, sustancioso y útil para aprovechar patatas y pasta cocidas previamente. En esta versión se acompañan de salchicha de cerdo ahumada y cocida, además de cebolla dorada. La manteca ayuda a dorar los bordes de las patatas, mientras que el ajo, la mejorana y el perejil aportan un aroma sencillo y casero. Se utilizan dos sartenes corrientes para que los ingredientes tengan espacio para dorarse. Las patatas conservan sus trozos y la pasta se incorpora al final. El tiempo indicado parte de ingredientes ya cocidos; su cocción y enfriado previos no están incluidos.
Ingredientes
Para 4 raciones
600 g de patatas de carne firme cocidas, peladas, escurridas y enfriadas, sin añadidos
400 g de pasta de trigo corriente cocida y bien escurrida, por ejemplo coditos, sin salsa
250 g de salchicha de cerdo ahumada y cocida, lista para consumir, sin envoltura no comestible
150 g de cebolla pelada
30 g de manteca de cerdo pura: 10 g para la cebolla y la salchicha y 20 g para las patatas
6 g de ajo pelado
1 g de mejorana seca
hasta 4 g de sal, según lo saladas que estén la salchicha y los ingredientes cocidos
0,5 g de pimienta negra molida
10 g de hojas frescas de perejil
Pasos
Prepara dos sartenes de unos 26–28 cm de diámetro. Corta las patatas en rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor o en trozos de tamaño parecido. Corta la cebolla en medias rodajas finas y la salchicha en medias rodajas; pica finos el ajo y el perejil. La pasta debe estar cocida al dente y bien escurrida. Si preparas las patatas y la pasta con antelación, guárdalas en el frigorífico una vez enfriadas y sácalas justo antes de empezar el plato. Su cocción previa no está incluida en los 45 minutos indicados.
Calienta 5 g de manteca en cada sartén a fuego medio. Reparte la cebolla entre ambas y sofríe 4–5 minutos, removiendo, hasta que se ablande y empiece a dorarse. Añade la mitad de la salchicha a cada una y cocina otros 3–4 minutos, hasta que se dore ligeramente. Pasa el contenido de las dos sartenes a un mismo bol, conservando toda la grasa fundida y los jugos; no escurras nada.
Derrite 10 g de la manteca restante en cada sartén. Reparte las patatas por mitades, formando una capa lo más suelta posible, y fríe a fuego medio o algo más alto durante 10–12 minutos. Dales la vuelta con cuidado solo cuando se hayan formado zonas doradas por debajo. No remuevas sin parar y no aplastes las patatas: deben conservar sus trozos con los bordes dorados.
Baja el fuego a medio. Reparte entre las sartenes el ajo y la mejorana desmenuzada con los dedos. Mezcla con cuidado con las patatas y calienta unos 30 segundos, solo hasta que desprendan su aroma. El ajo no debe quemarse.
Reparte la cebolla y la salchicha entre las dos sartenes, con toda la grasa y los jugos reservados. Añade la mitad de la pasta a cada una. Saltea otros 5–7 minutos a fuego medio, levantando y volteando los ingredientes cuidadosamente con una espátula. El conjunto debe estar bien caliente y parte de la pasta ligeramente dorada. Sazona con la pimienta y la cantidad necesaria de la sal preparada; deja fuera del plato la sal que no utilices.
Apaga el fuego e incorpora todo el perejil picado. Reparte el contenido de las dos sartenes entre cuatro platos y sirve enseguida. Las patatas deben conservar sus trozos, tiernos por dentro y con los bordes dorados, y la salchicha y la pasta deben quedar repartidas de manera uniforme.
Nutrición estimada
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