Spaghetti alla Nerano en salsa cremosa de queso con calabacín frito, albahaca y pimienta

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MediaPlatos principalescocina italiana

Spaghetti alla Nerano — pasta con calabacín y salsa cremosa de queso

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Preparación
20 min
Cocción
45 min
Total
1 h 5 min

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Recipheon
Spaghetti alla Nerano — pasta con calabacín y salsa cremosa de queso

Autor: Recipheon

Contenido preparado con ayuda de IA - Receta revisada por Recipheon

Raciones
4
Preparación
20 min
Cocción
45 min
Total
1 h 5 min

Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/platos-principales/spaghetti-alla-nerano-pasta-con-calabacin-y-salsa-cremosa-de-queso

Sobre esta receta

Los spaghetti alla Nerano combinan calabacín frito, albahaca y una salsa cremosa de Provolone del Monaco. Las rodajas finas de calabacín se fríen por tandas hasta quedar ligeramente doradas y se mezclan con la pasta y su agua de cocción. El queso se incorpora poco a poco después de retirar la sartén del fuego: el queso, el almidón y el aceite de oliva forman la salsa, sin nata. El Provolone del Monaco DOP aporta su sabor característico; conviene rallarlo muy fino para que se funda fácilmente. La receta rinde cuatro raciones que se sirven en cuanto se termina de mezclar. Calcula unos 65 minutos entre preparación y cocción, incluida la fritura del calabacín en seis tandas pequeñas.

Ingredientes

Raciones
Base: 4

Pasta y salsa

  • 320 g de spaghetti secos

  • 600 g de calabacín crudo con piel, pesado después de retirar los extremos

  • 150 g de queso Provolone del Monaco DOP, pesado sin la corteza no comestible, para rallar fino

  • 320 g de aceite de oliva virgen extra: 300 g para freír el calabacín y 20 g de aceite limpio para la salsa; escurre el calabacín y no añadas el aceite de fritura restante a la salsa

  • 5 g de ajo pelado, para aromatizar el aceite; retira el diente después de dorarlo y no lo sirvas

  • 10 g de hojas de albahaca fresca, para usar en dos etapas

  • 20 g de sal: 18 g para el agua de la pasta y 2 g para el calabacín

  • 1 g de pimienta negra molida

  • 3000 ml de agua para cocer la pasta; reserva 300 ml de esa agua para la salsa, usa la necesaria y desecha la restante

Pasos

  1. Lava el calabacín, retira los extremos y pesa 600 g. Córtalo en rodajas uniformes de unos 3 mm y sécalo bien. Ralla el queso muy fino, aplasta ligeramente el ajo y seca las hojas de albahaca. Prepara una sartén de unos 26 cm para freír y otra sartén amplia para mezclar la pasta con la salsa.

  2. Calienta 300 g de aceite de oliva en la sartén a fuego medio-alto: al añadir una rodaja de calabacín debe chisporrotear enseguida, sin oscurecerse en pocos segundos. Fríe el calabacín en 6 tandas pequeñas de unos 100 g, colocando las rodajas en una sola capa, durante unos 4–5 minutos por tanda y dándoles la vuelta. Retíralas cuando los bordes estén ligeramente dorados y el centro tierno; no las dejes marrón oscuro. Escurre en un colador metálico sobre un cuenco, pasa a una fuente, sazona con 2 g de sal y mezcla con la mitad de la albahaca, troceada con los dedos. No viertas el aceite de fritura restante en la salsa. Mientras fríes las dos últimas tandas, lleva a ebullición 3000 ml de agua en una olla grande para la pasta.

    Generado por IA
  3. Añade 18 g de sal y los spaghetti al agua hirviendo. Cuece unos 2 minutos menos del tiempo al dente indicado en el paquete, para que quede un núcleo claramente más firme; la pasta terminará de cocinarse en la sartén durante los últimos 2 minutos aproximadamente. Mientras tanto, prepara la salsa como se explica en el siguiente paso. Hacia el final de la cocción, reserva en un recipiente 300 ml del agua de la olla: es parte del agua ya utilizada para la pasta, no líquido adicional.

  4. Mientras se cuecen los spaghetti, calienta los 20 g restantes de aceite de oliva limpio con el ajo aplastado en la segunda sartén amplia, a fuego bajo. Tras 2–3 minutos, cuando el ajo desprenda aroma y esté ligeramente dorado, retíralo y apártalo; no lo añadas al plato terminado. Hacia el final de la cocción de la pasta, añade a la sartén el calabacín frito con la albahaca y 100 ml del agua de cocción reservada. Calienta a fuego bajo durante aproximadamente 1 minuto, removiendo con cuidado.

  5. Pasa los spaghetti todavía firmes directamente a la sartén con el calabacín y mezcla a fuego bajo durante unos 2 minutos, hasta que estén al dente. Si desaparece el líquido, añade un poco de los 200 ml restantes de agua reservada para mantener la pasta húmeda. Retira la sartén del fuego y espera aproximadamente 1 minuto, hasta que deje de hervir. Incorpora todo el queso en 2–3 tandas, mezclando la pasta enérgicamente después de cada una; si hace falta, añade poco a poco el resto del agua reservada. La salsa debe quedar lisa y envolver los spaghetti, conservando parte de las rodajas de calabacín enteras. No vuelvas a hervir la pasta con el queso, porque la salsa puede cortarse y el queso formar grumos. Desecha el agua que no hayas utilizado.

  6. Añade toda la pimienta negra y la mitad restante de la albahaca, troceada con los dedos. Reparte la pasta con toda la salsa y el calabacín en 4 raciones. Sirve de inmediato, mientras la salsa esté cremosa y envuelva los spaghetti con ligereza; al reposar espesa rápidamente.

Nutrición estimada

Por ración
Calorías611 kcal
Proteínas22 g
Hidratos de carbono61,1 g
Grasas29,2 g
Fibra4,2 g
Azúcares5 g
Por 100 g
Calorías166 kcal
Proteínas6 g
Hidratos de carbono16,6 g
Grasas7,9 g
Fibra1,1 g
Azúcares1,4 g

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Categoría: Platos principales

Contenido preparado con ayuda de IA - Receta revisada por Recipheon

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