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Äggakaka — torta sueca de huevo con panceta y arándano rojo
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/platos-principales/aggakaka-torta-sueca-de-huevo-con-panceta-y-arandano-rojo
Sobre esta receta
La äggakaka es una torta gruesa y tierna de huevo de Escania, servida con panceta crujiente y arándano rojo europeo agridulce. La harina le da más consistencia que a una tortilla corriente y la leche mantiene el interior suave y húmedo. Se prepara una sola torta en una sartén normal: primero se cuaja suavemente la masa, arrastrándola unas veces desde los bordes hacia el centro; después se deja que se una y se voltea con una tapa plana. No necesita horno ni levadura química. La panceta se cocina aparte en dos tandas y toda la grasa fundida y sus jugos quedan para cocinar la torta. Cada una de las cuatro raciones recibe un cuarto de äggakaka, parte de toda la panceta y mermelada de arándano rojo europeo ya preparada y pesada. En esta versión casera de un plato sueco contundente importan el calor suave, cuajar bien la masa antes de voltearla y servir enseguida, mientras la panceta sigue crujiente.
Ingredientes
Toda la torta para sartén de 24 cm
250 g de huevos enteros crudos sin cáscara, aproximadamente 5 huevos medianos, peso neto comestible
350 g de leche con un 3,2 % de grasa, pesada, para la masa
100 g de harina de trigo tipo 550
20 g de mantequilla sin sal con un 82 % de grasa, entera, no clarificada, para cocinar la torta
2 g de sal
0,2 g de pimienta negra molida
Panceta y todo el arándano rojo
200 g de panceta de cerdo cruda, curada y ahumada, en lonchas finas sin piel ni huesos, peso neto, con toda la panceta, toda la grasa fundida y todos los jugos utilizados
120 g de mermelada azucarada de arándano rojo europeo (lingonberry) ya preparada, no fruta cruda ni mermelada de arándano rojo americano (cranberry)
Pasos
Prepara una sartén antiadherente de unos 24 cm de diámetro, con bordes de al menos 4 cm de altura. Elige una tapa plana, rígida y sin agujero, algo mayor que la sartén, y guantes de cocina secos. Pesa los huevos una vez cascados y sin cáscara, la leche y los demás ingredientes. La panceta debe estar cruda y necesitar cocción, cortada fina, sin piel ni huesos.
Pon en un cuenco los 100 g de harina, los 2 g de sal y los 0,2 g de pimienta. Vierte aproximadamente la mitad de la leche pesada y mezcla con varillas hasta que no queden grumos. Añade los 250 g de huevo y después el resto de la leche, hasta completar 350 g, mezclando sin montar espuma. Deja reposar 15–20 minutos mientras cocinas la panceta; remueve brevemente de nuevo antes de verter en la sartén.
Coloca unos 100 g de panceta en una sola capa en la sartén fría. Calienta a fuego medio-bajo unos 8–12 minutos, volteando las lonchas, hasta que estén cocinadas y bien doradas. La grasa debe fundirse con calma, sin humo ni ennegrecerse. Pasa la panceta con pinzas a un plato sin papel absorbente. Deja toda la grasa y todos los jugos en la sartén, sin desechar nada.
Añade los 100 g de panceta restantes y cocina igual unos 8–10 minutos más, regulando el fuego para que los restos adheridos no se quemen. Pasa las lonchas al mismo plato, todavía sin escurrirlas. Conserva también los jugos que se acumulen allí. Las dos tandas llevarán unos 18–22 minutos en total. Retira un momento la sartén del fuego; toda su grasa formará parte de la torta.
Cuando la sartén deje de chisporrotear con fuerza, añade los 20 g de mantequilla y repártela por el fondo junto con la grasa de la panceta. Vierte también los jugos del plato, dejando en él las lonchas. Pon la sartén a fuego bajo. Remueve brevemente la masa reposada y viértela entera, rebañando bien el cuenco con una espátula. La mantequilla debe fundirse, sin dorarse antes de añadir la masa.
Cocina a fuego bajo o medio-bajo unos 6–8 minutos. Cuando los bordes empiecen a cuajar, arrastra unas veces la masa blanda hacia el centro con una espátula ancha, inclinando ligeramente la sartén para que la masa líquida ocupe los huecos. No remuevas sin parar como un revuelto. Si la base se dora rápido, baja el fuego; al final, nivela la masa formando una sola torta uniforme.
Tapa con una tapa normal y cocina a fuego bajo unos 4–6 minutos más. La masa debe formar una sola torta cohesionada, separarse de los bordes y no presentar charcos de masa cruda encima. Al levantar la tapa, dirige el vapor lejos de ti. Si el centro sigue líquido, prolonga suavemente la cocción unos minutos; no intentes voltear una masa suelta que se desparrama.
Retira la sartén del fuego y espera a que disminuya el chisporroteo. Despega los bordes con una espátula, cubre con la tapa plana y, sujetando firmemente ambos recipientes con guantes secos, inviértelos juntos sobre la encimera. Desliza la torta de la tapa a la sartén con la cara que parece menos cocinada hacia abajo. Cocina unos 3–4 minutos más a fuego bajo, hasta cuajar todo el interior y dorar la segunda cara; no añadas grasa.
Deja reposar la torta unos 3 minutos, deslízala a una fuente y divídela en cuatro partes iguales. Recoge sobre ellas la mantequilla, la grasa y los jugos que queden en la sartén; no los tires. Reparte toda la panceta cocinada entre las cuatro raciones. Sirve al lado de cada una 30 g de mermelada preparada de arándano rojo europeo, utilizando los 120 g completos. Sirve enseguida, sin pan o decoraciones adicionales.
La torta y la panceta tienen mejor textura recién cocinadas. Guarda las sobras en la nevera en un máximo de 2 horas y consúmelas en 2 días, manteniendo la mermelada aparte. Recalienta la torta y la panceta a fuego bajo, con tapa, hasta que estén calientes en todo el interior. No dejes el plato toda la noche en la encimera; conserva también la mermelada según su etiqueta después de abrirla.
Nutrición estimada
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