Alcachofas alla giudia abiertas como flores doradas, con hojas crujientes y corazón blando

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MediaAperitivoscocina italiana

Carciofi alla giudia — alcachofas enteras fritas crujientes

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Preparación
30 min
Cocción
50 min
Espera
10 min
Total
1 h 30 min

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Recipheon
Carciofi alla giudia — alcachofas enteras fritas crujientes

Autor: Recipheon

Contenido preparado con ayuda de IA - Receta revisada por Recipheon

Raciones
4
Preparación
30 min
Cocción
50 min
Espera
10 min
Total
1 h 30 min

Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/aperitivos/carciofi-alla-giudia-alcachofas-enteras-fritas-crujientes

Sobre esta receta

Los carciofi alla giudia son alcachofas fritas enteras, con hojas crujientes y un corazón blando y delicado. Elige alcachofas romanesco jóvenes y redondas, también llamadas mammole, sin espinas duras ni pelusa desarrollada en el interior. Tras limpiarlas bien, fríelas dos veces: primero suavemente para ablandarlas hasta el fondo y después brevemente en aceite de oliva más caliente, para que las hojas se abran como una flor y queden crujientes. Sal y pimienta bastan para sazonar este aperitivo romano. Sirve enseguida, una alcachofa por ración.

Ingredientes

Raciones
Base: 4

Alcachofas y condimentos

  • 4 alcachofas romanesco o mammole jóvenes — aproximadamente 1,2 kg antes de limpiar, aproximadamente 600 g de parte comestible después de limpiar

  • 4 g de sal fina

  • 0,5 g de pimienta negra molida

Para limpiar y freír

  • 2 l de agua fría para un baño breve; se escurre después de limpiar

  • 50 ml de zumo de limón para el agua; el baño no forma parte del plato

  • 2 l de aceite de oliva virgen extra para el baño de fritura; la mayor parte quedará después de freír

Pasos

  1. Mezcla el agua fría con el zumo de limón en un cuenco. Quita las hojas exteriores duras y oscuras de las alcachofas hasta dejar las claramente más pálidas y tiernas. Recorta cada tallo a 4–5 cm y pela la capa fibrosa del tallo y de la base de la cabeza, dejando el centro claro.

  2. Con un cuchillo pequeño y afilado, corta las puntas duras de las hojas restantes, girando la cabeza y cortando en espiral para que conserve la forma redondeada. Separa un poco las hojas centrales y retira con una cucharilla la pelusa que pueda haber sobre el corazón, sin cortar el fondo en sí. Mete las alcachofas limpias en el agua con limón solo mientras preparas las demás.

  3. Saca las alcachofas del agua, ponlas cabeza abajo y sacude suavemente el agua sobre el fregadero. Seca con cuidado con un paño limpio o papel, también entre las hojas ligeramente abiertas. Antes de freír no deben quedar gotas de agua dentro, pues hacen que el aceite de oliva salpique mucho.

  4. Vierte el aceite de oliva en una olla alta de aproximadamente 20 cm de diámetro, dejando bastante espacio por encima de su superficie; no llenes la olla por encima de la mitad de su altura antes de introducir las alcachofas. Calienta hasta aproximadamente 140–150°C: la primera fase debe ser suave, sin dorar rápidamente las hojas.

  5. Introduce con cuidado dos alcachofas cada vez, de modo que las cabezas queden sumergidas y holgadas en el aceite; los tallos pueden sobresalir de la superficie. Fríe aproximadamente 12–15 minutos a fuego moderado, dando la vuelta suavemente de vez en cuando, hasta que un tenedor entre con facilidad en el fondo junto al tallo y en el propio tallo. Las hojas deben ablandarse y seguir claras; si el centro todavía ofrece resistencia, fríe unos minutos más y repite después con la segunda pareja.

  6. Saca las alcachofas con una espumadera y déjalas cabeza abajo sobre papel para que escurra el aceite de oliva. Tras freír la última pareja, déjala templar aproximadamente 10 minutos, hasta poder tocar las hojas con seguridad. Abre con cuidado las hojas de cada alcachofa desde el centro hacia fuera para formar una flor ancha, sin arrancarlas del fondo blando.

    Generado por IA
  7. Calienta más el mismo aceite de oliva, hasta aproximadamente 175–180°C. Introduce las alcachofas una a una, cabeza abajo, sujetando el tallo con unas pinzas largas y ayudando a que las hojas se abran en el aceite. Fríe 1–2 minutos, hasta que las hojas estén doradas y crujientes, y al final gira brevemente la alcachofa para calentar el tallo. Saca antes de que las puntas se vuelvan marrón oscuro; deja que el aceite recupere la temperatura entre cada pieza.

  8. Deja escurrir el aceite de oliva, escurre brevemente las alcachofas sobre papel y sazona con toda la sal y la pimienta. Sirve de inmediato, una por ración, sin tapar ni apilar, para que el vapor no ablande las hojas crujientes.

Nutrición estimada

Por ración
Calorías251 kcal
Proteínas4,9 g
Hidratos de carbono7,7 g
Grasas20,2 g
Fibra8,1 g
Azúcares1,5 g
Por 100 g
Calorías199 kcal
Proteínas3,9 g
Hidratos de carbono6,1 g
Grasas16 g
Fibra6,4 g
Azúcares1,2 g

Creada por

Recipheon

Recipheon

Categoría: Aperitivos

Contenido preparado con ayuda de IA - Receta revisada por Recipheon

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