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Kepta duona — pan de centeno lituano crujiente con ajo
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/aperitivos/kepta-duona-pan-de-centeno-lituano-crujiente-con-ajo
Sobre esta receta
La kepta duona es un aperitivo lituano de tiras crujientes de pan oscuro de centeno con aroma de ajo fresco. El pan de masa madre compacto del día anterior adquiere bordes bien tostados y un agradable sabor a centeno tras una fritura breve. Se corta en tiras poco gruesas y se fríe en tandas pequeñas para que cada trozo toque el aceite caliente. El ajo se añade al pan escurrido todavía caliente, fuera de la sartén: conserva su aroma y los trocitos no se queman en el aceite. Esta versión sencilla sin queso, mayonesa ni salsa aparte da cuatro raciones de aperitivo. Conviene servir cada tanda enseguida, sin tapar, porque la tapa retendría el vapor. Calcula aproximadamente 55 minutos en total, incluidos el calentamiento del aceite, todas las tandas y un breve enfriado.
Ingredientes
Pan y condimentos
400 g de pan oscuro de centeno de masa madre ya horneado, de miga compacta, del día anterior, sin semillas ni frutas; peso con corteza antes de freír
12 g de ajo crudo, pesado después de pelarlo
3 g de sal fina
300 ml de aceite de colza refinado para freír; el aceite restante en la sartén y la grasa escurrida sobre el papel no se sirven
Pasos
Corta el pan en rebanadas de aproximadamente 1 cm de grosor y luego en tiras de aproximadamente 1,5 cm de ancho y aproximadamente 6–8 cm de largo. Conserva la corteza y aprovecha también los extremos cortos. Ralla finamente el ajo y divide este y la sal en cuatro porciones para las tandas sucesivas. Prepara papel absorbente para escurrir y una rejilla donde dejar las tiras hechas.
Vierte todo el aceite en una sartén de bordes altos de aproximadamente 28 cm de diámetro y fondo de aproximadamente 24 cm. La capa inicial tendrá aproximadamente 0,5–0,7 cm. Calienta a fuego medio a aproximadamente 170–175°C; al introducir la primera tira deben aparecer enseguida burbujas vivas a su alrededor, sin que el aceite humee. Conserva esta primera pieza como parte de la tanda.
Añade pan hasta que la primera tanda pese aproximadamente 100 g y quede en una sola capa con huecos. Fríe aproximadamente 4–6 minutos en total, girando con pinzas, hasta que las tiras estén tostadas uniformemente y los bordes crujientes. El pan oscuro se quema fácilmente: baja el fuego si los bordes ennegrecen deprisa; si casi no chisporrotea, deja que el aceite vuelva a calentarse. Retira las tiras a papel absorbente durante aproximadamente 30–60 segundos para eliminar el exceso de grasa. No añadas ajo a la sartén en esta fase.
Pasa la tanda escurrida aún caliente a un cuenco seco y mezcla suavemente con una porción de ajo y sal para que los trocitos se adhieran a la superficie. Pon en la rejilla; no devuelvas el pan con ajo al aceite caliente. Fríe igual las tres tandas restantes de aproximadamente 100 g, dejando recuperar la temperatura del aceite entre ellas, y sazona cada una enseguida fuera de la sartén. Usa todo el pan, el ajo y la sal, también los extremos pequeños; no añadas más aceite. Prevé aproximadamente 35 minutos para calentar el aceite y freír todas las tandas.
Espera aproximadamente 3–5 minutos antes de comer, hasta que las tiras estén a una temperatura agradable y la superficie se afirme un poco. Sirve las tandas sin tapar y sin apilar apretadamente para que no se ablanden con el vapor. Reparte todo el pan en cuatro raciones de aperitivo. No sirvas el aceite restante de la sartén ni la grasa del papel.
Nutrición estimada
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