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Proziaki — panecillos de Podkarpacie con bicarbonato y mantequilla de ajo
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/aperitivos/proziaki-panecillos-de-podkarpacie-con-bicarbonato-y-mantequilla-de-ajo
Sobre esta receta
Los proziaki son panecillos de Podkarpacie que se esponjan con bicarbonato, antiguamente cocidos sobre la placa caliente de una cocina y preparados aquí en una sartén seca. Por fuera presentan manchas doradas y por dentro quedan tiernos y elásticos. En esta receta se mezcla harina de trigo con kéfir natural y huevo; un amasado breve y el reposo facilitan estirar la masa. En vez de cortar círculos, se divide todo el rectángulo en doce panecillos pequeños, de modo que no quedan recortes para volver a amasar. El calor moderado importa más que dorar rápidamente la superficie: necesitan tiempo para cocerse también por dentro. No se añade grasa a la sartén. La mantequilla aparece solo al servir, mezclada con ajo fresco y un poco de sal. Untada en los panecillos aún calientes se ablanda lentamente y realza su sabor sencillo y salado. Todo se divide en seis raciones de dos proziaki, cada una con una parte de la mantequilla de ajo preparada.
Ingredientes
Masa para doce panecillos
400 g de harina de trigo tipo 550 para la masa
250 g de kéfir de leche natural al 2 %, pesado, no una bebida de sabores azucarada
1 huevo de tamaño M, unos 50 g sin cáscara
4 g de bicarbonato sódico puro, no levadura química
5 g de sal fina para la masa
Harina para espolvorear ligeramente
20 g de harina de trigo tipo 550 para espolvorear; utiliza solo la fina capa necesaria, el resto sin usar no se sirve
Toda la mantequilla de ajo para servir
100 g de mantequilla blanda al 82 % de grasa, toda para servir
8 g de ajo fresco crudo ya pelado
1 g de sal fina para la mantequilla
Pasos
Pon en un bol grande los 400 g de harina de trigo tipo 550, los 4 g de bicarbonato y los 5 g de sal. Mezcla bien con varillas, deshaciendo los posibles grumos de bicarbonato para repartirlo uniformemente. Pesa aparte los 20 g de harina para espolvorear. No añadas toda esta reserva al bol ni sustituyas el bicarbonato por levadura química.
Pesa 250 g de kéfir de leche natural al 2 % y mézclalo en otro bol con el huevo M entero, unos 50 g sin cáscara. Debe ser una bebida láctea fermentada ácida natural, sin adición de azúcar ni aromas, no leche fresca. No calcules la cantidad a partir del volumen del envase: en esta receta se pesa el lácteo. Bate con un tenedor hasta unir yema y clara.
Vierte toda la mezcla de kéfir y huevo sobre la harina. Une primero con cuchara y después amasa a mano unos 2–3 minutos, solo hasta incorporar la harina seca y obtener una masa suave y uniforme. Puede pegarse un poco a los dedos; no la amases mucho tiempo como un pan de levadura. Tapa el bol y deja reposar 15 minutos. No añadas a la masa harina adicional sin pesar.
Mientras reposa la masa, pesa 8 g de ajo fresco pelado y machácalo hasta formar una pasta fina. Mezcla con los 100 g de mantequilla blanda y 1 g de sal, recogiendo bien los ingredientes de las paredes del cuenco. No derritas la mantequilla ni añadas hierbas, aceite o más sal. Resérvala para servir, no para engrasar la sartén.
Espolvorea ligeramente la encimera y el rodillo con parte de los 20 g de harina pesados. Coloca toda la masa y estira hasta formar un rectángulo de unos 24 × 28 cm y aproximadamente 1 cm de grosor. Si se pega, usa un poco más de harina de la misma reserva; no incorpores toda a la fuerza. Lo principal es mantener un grosor uniforme para que los panecillos se cuezan de forma parecida. La harina sin usar queda fuera de la receta.
Con un cuchillo o una rasqueta, divide el rectángulo en 3 columnas iguales y 4 filas para obtener 12 piezas de unos 8 × 7 cm. No cortes círculos ni deseches los bordes: se utiliza toda la masa. Separa las piezas con cuidado y sacude la harina suelta de la superficie para que no se queme en la sartén. No vuelvas a aplanarlas ni amases cada pieza formando una bola apretada.
Calienta una sartén de fondo grueso de unos 26 cm de diámetro durante 2–3 minutos a fuego medio-bajo. No añadas aceite ni la mantequilla preparada y no dejes que la sartén vacía humee. Prepara una espátula y una rejilla para los panecillos cocidos. Se harán 3 tandas de 4 piezas, con espacio para darles la vuelta y que crezcan ligeramente.
Pon 4 panecillos en la sartén y cocina unos 10–12 minutos en total, dándoles la vuelta aproximadamente cada 2 minutos. Deben ir apareciendo manchas doradas en la superficie y los lados deben crecer ligeramente. Si se oscurecen enseguida, baja el fuego: una base muy tostada no significa que el interior esté listo. Cocina del mismo modo las 2 tandas restantes. Entre tandas, deja templar un poco la sartén y retira la harina quemada suelta.
Parte el primer panecillo listo y comprueba que el interior esté tierno y poroso, sin masa cruda húmeda. Si hace falta, cocina la tanda unos minutos más a fuego menor en vez de quemar más la superficie. Pasa las piezas listas a una rejilla unos 5 minutos para que suelten vapor; no las encierres calientes en un recipiente. Este breve reposo puede hacerse mientras se cocinan las tandas siguientes.
Reparte los 12 proziaki en 6 raciones de 2 piezas, incluyendo el panecillo partido para comprobar la cocción. Distribuye toda la mantequilla de ajo entre las raciones y úntala en los panecillos aún calientes. No añadas salsa o decoración. Guarda los panecillos sobrantes ya fríos y la mantequilla por separado, bien tapados en la nevera, hasta 2 días. Recalienta los panecillos suavemente en una sartén seca; no dejes la mantequilla con ajo crudo fuera de la nevera toda la noche.
Nutrición estimada
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