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Salsa gribiche — salsa francesa de huevo duro y hierbas
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/aperitivos/salsa-gribiche-salsa-francesa-de-huevo-duro-y-hierbas
Sobre esta receta
La gribiche es una salsa fría francesa con un marcado sabor a mostaza, vinagre, alcaparras y hierbas frescas. En esta versión casera se aprovechan los huevos duros enteros: las yemas se machacan hasta formar una pasta y se mezclan poco a poco con el aceite de oliva; las claras picadas se añaden al final. Los pepinillos aportan un toque crujiente y el perejil, junto con una pequeña cantidad de estragón, da frescura y un ligero aroma anisado. La salsa queda espesa, cremosa y llena de pequeños trozos, por lo que no necesita triturarse hasta quedar completamente lisa. Lo esencial es enfriar bien los huevos, escurrir a fondo los condimentos e incorporar lentamente el aceite a la base de yemas. Con estos ingredientes se obtienen aproximadamente cuatro raciones de salsa para acompañar una comida. Un breve reposo en frío une los sabores; todas las claras, las hierbas y los líquidos medidos quedan en la salsa.
Ingredientes
Huevos y base de la salsa
2 huevos de tamaño M para cocer duros, unos 100 g después de cocer y pelar, con todas las yemas y claras para la salsa
15 g de mostaza Dijon preparada
60 g de aceite de oliva virgen extra suave, pesado
15 g de vinagre de vino blanco de aproximadamente un 5 % de acidez, pesado
Condimentos finamente picados
30 g de pepinillos en vinagre sin adición de azúcar, peso después de escurrir
15 g de alcaparras en salmuera con vinagre, peso después de escurrir, sin aceite y sin sal seca
8 g de hojas de perejil fresco lavadas y secas, peso sin los tallos gruesos
2 g de hojas de estragón fresco lavadas y secas, peso sin los tallos
0,3 g de pimienta negra molida
Pasos
Pon dos huevos en un cazo pequeño y cúbrelos con agua fresca hasta unos 2 cm por encima de las cáscaras. Lleva a ebullición, baja el fuego y cuece suavemente 9–10 minutos. El agua solo sirve para la cocción y no forma parte de la salsa. Mientras tanto, prepara un cuenco con agua fría para enfriar los huevos.
Pasa los huevos al agua fría y déjalos unos 10 minutos, cambiando el agua por otra fresca si hace falta. Pélalos solo una vez fríos y sécalos. Los dos huevos pelados deben pesar en total unos 100 g; utilízalos ambos enteros. Desecha las cáscaras y el agua de cocción y enfriado, que quedan fuera de la salsa.
Escurre los pepinillos y las alcaparras en un colador y después pesa, respectivamente, 30 g y 15 g. No añadas la salmuera a la salsa ni enjuagues los condimentos escurridos. Corta los pepinillos en dados muy pequeños y pica las alcaparras de forma gruesa. Reserva todo en un cuenco pequeño; no exprimas más jugo de los trozos cortados.
Lava el perejil y el estragón, sécalos bien y después separa las hojas. Pesa 8 g de hojas de perejil y 2 g de estragón, sin los tallos gruesos. Pícalas finamente con un cuchillo afilado, sin machacarlas hasta formar una pasta húmeda. Todas las hierbas pesadas se añadirán después a la salsa; no reserves ninguna parte para decorar.
Corta los huevos fríos por la mitad. Saca todas las yemas cocidas a un cuenco mediano y machácalas bien con un tenedor hasta obtener migas finas. Corta todas las claras en dados de unos 3 mm y resérvalas aparte. Las yemas deben estar completamente cuajadas; conserva ambas partes enteras para los siguientes pasos.
Añade a las yemas machacadas los 15 g de mostaza Dijon y 5 g de los 15 g de vinagre pesados. Trabaja con un tenedor o unas varillas pequeñas durante 1–2 minutos, hasta formar una pasta espesa lo más uniforme posible. No la pases por un tamiz: pueden quedar pequeños granos de yema o mostaza y todos los ingredientes deben entrar en la salsa.
Sin dejar de batir con las varillas, añade los 60 g de aceite primero gota a gota y, cuando la base empiece a unirse, en un hilo muy fino. Deja de verter de vez en cuando y mezcla bien. Incorpora en dos veces los 10 g de vinagre restantes. Al cabo de unos 3–4 minutos, la salsa debe estar espesa y ligada, sin un charco de aceite separado; utiliza todo el aceite y el vinagre pesados.
Incorpora con una cuchara todas las claras cortadas, los pepinillos, las alcaparras, el perejil y el estragón picados, y 0,3 g de pimienta negra. Rebaña también los pequeños restos y los jugos de los cuencos de los condimentos pesados. Mezcla con suavidad para conservar los trozos. No añadas sal: la mostaza, los pepinillos y las alcaparras ya aportan sal a esta versión.
Tapa el cuenco y refrigera al menos 30 minutos. Antes de servir, remueve brevemente y reparte toda la salsa, rebañando bien las paredes, en cuatro raciones de unos 60 g. Sirve fría como acompañamiento de una comida. Consérvala tapada en el frigorífico y consúmela en 24 horas; no la dejes fuera del frigorífico más de 2 horas en total.
Nutrición estimada
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