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Salsa verde piamontesa — salsa de perejil con anchoas y alcaparras
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/aperitivos/salsa-verde-piamontesa-salsa-de-perejil-con-anchoas-y-alcaparras
Sobre esta receta
La salsa verde piamontesa, también llamada bagnet verd, es una salsa fría de sabor marcado, originaria del Piamonte, que combina perejil fresco con anchoas saladas, alcaparras y ajo. Esta versión casera no lleva huevo: el pan blanco tierno, empapado en una cantidad medida de vinagre de vino blanco, liga la mezcla. Se conserva todo el líquido y un aceite de oliva suave une poco a poco los ingredientes picados finamente. La salsa debe quedar espesa, húmeda y fácil de tomar con una cucharita, con pequeños trozos de hierbas visibles, sin triturarla hasta obtener una pasta uniforme. Bastan un cuchillo, una tabla y un cuenco, sin cocinar ni preparar mayonesa. Un breve reposo en la nevera permite que se integren los sabores del ajo, el vinagre y las hierbas. Las cantidades rinden aproximadamente cuatro porciones de salsa como acompañamiento. Todo el perejil y el aceite se incorporan a la mezcla, sin decoración ni capa de aceite en la superficie.
Ingredientes
Toda la salsa de perejil
50 g de hojas de perejil fresco, peso neto tras lavarlas, secarlas bien y retirar los tallos gruesos
30 g de pan blanco de trigo tierno, incluida su corteza fina y blanda, fresco y sin secar, no pan rallado seco
25 g de vinagre de vino blanco con aproximadamente un 5% de acidez, pesado
15 g de filetes de anchoa listos para consumir, madurados en sal y conservados en aceite de oliva, peso tras escurrirlos durante 2 minutos, sin el aceite de conservación
15 g de alcaparras en salmuera con vinagre, peso escurrido, sin aceite ni sal seca
5 g de ajo crudo, peso neto una vez pelado
70 g de aceite de oliva virgen extra de sabor suave, pesado
Pasos
Saca los filetes de anchoa listos para consumir del aceite de oliva y déjalos escurrir en un colador pequeño durante aproximadamente 2 minutos. Pesa 15 g de filetes escurridos. Escurre por separado las alcaparras de su salmuera con vinagre y pesa 15 g. No las enjuagues después de pesarlas. La salmuera y el aceite que quedan en los envases no se añaden a la salsa; no sustituyen al aceite de oliva que se pesará después.
Lava el perejil con agua fría y sécalo muy bien con una centrifugadora de ensaladas o un paño limpio. Retira los tallos gruesos y pesa 50 g de hojas. Pela el ajo y pesa 5 g. Las hojas deben estar secas para no diluir la salsa con el agua del lavado. Todo el perejil se incorpora a la salsa; no reserves nada para decorar.
Trocea los 30 g de pan blanco tierno, incluida su corteza fina y blanda, y ponlos en un cuenco. Vierte los 25 g de vinagre pesado, mezcla y deja reposar aproximadamente 5 minutos, presionando una vez con una cuchara. El pan debe ablandarse y absorber el líquido. No lo estrujes ni escurras el vinagre: se utilizará todo el contenido del cuenco.
Mientras se ablanda el pan, pica muy finamente el perejil con un cuchillo, preferiblemente en dos o tres tandas. Junta las hojas en el centro de la tabla y vuelve a picarlas hasta obtener trocitos pequeños y uniformes. No las tritures prolongadamente hasta convertirlas en una pasta húmeda. Pasa todo el perejil a un cuenco y raspa la tabla para recoger todos los fragmentos.
Pica juntos las anchoas, las alcaparras y el ajo pesados, y machácalos sobre la tabla con la parte plana del cuchillo hasta obtener una pasta húmeda y fina, con pequeños trozos de alcaparra. Añade toda la pasta al cuenco del perejil. Estos ingredientes ya son salados; no añadas sal.
Aplasta con un tenedor el pan empapado con todo el vinagre restante y añádelo al perejil y a la pasta de anchoas. Incorpora los 70 g de aceite de oliva pesado en tres tandas, mezclando bien después de cada una. La salsa debe quedar espesa y húmeda, con pequeños trozos de hierbas. No la cueles: todos los ingredientes pesados permanecen en el cuenco.
Rebaña las paredes del cuenco, tapa y refrigera durante aproximadamente 30 minutos. Los sabores se integrarán y el pan ligará el líquido. No añadas una capa de aceite en la superficie. Antes de servir, remueve desde el fondo para repartir las hierbas y el aceite, que puede separarse ligeramente.
Pasa toda la salsa a una salsera pequeña o divídela en cuatro porciones de aproximadamente 50 g. Sírvela fría como acompañamiento de sabor marcado, sin aceite adicional ni decoración. Guarda las sobras en un recipiente cerrado en la nevera y consúmelas en un plazo de 2 días. No dejes la salsa varias horas en la mesa ni la trates como una conserva casera.
Nutrición estimada
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