
Generado por IA
Scarpaccia di Camaiore — torta fina de calabacín y cebolla
Inicia sesión o crea una cuenta gratuita para guardar recetas.
Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/aperitivos/scarpaccia-di-camaiore-torta-fina-de-calabacin-y-cebolla
Sobre esta receta
La scarpaccia di Camaiore es una torta salada toscana en la que una pequeña cantidad de masa une rodajas finas de calabacín y cebolla. En esta versión casera, primero se salan las verduras y se dejan reposar, conservando en el cuenco todo el jugo que sueltan. Después se añaden harina de trigo tipo 550, harina fina de maíz fioretto, agua pesada y aceite de oliva. Al extender la mezcla muy fina en una bandeja metálica grande, los bordes y la base pueden dorarse bien, mientras el centro mantiene el sabor de las verduras. Es la variante salada de Camaiore, sin azúcar, huevos, queso ni leche. Hay que cuidar especialmente el grosor uniforme: los montones de calabacín quedarían húmedos en lugar de formar una torta fina. Tras hornearla, se deja salir brevemente el vapor y se corta en doce piezas. Se sirven seis raciones pequeñas de dos piezas, sin salsa o decoración adicional.
Ingredientes
Verduras con todo su jugo
500 g de calabacines pequeños crudos con piel, peso neto tras quitar los extremos, sin vaciar las semillas tiernas
100 g de cebolla amarilla cruda, peso neto tras pelar y quitar los extremos
5 g de sal fina, toda para las verduras; se utiliza todo el jugo con la sal disuelta
0,5 g de pimienta negra molida
Masa que une las verduras
100 g de harina de trigo seca tipo 550, toda para la masa, sin espolvorear la bandeja
40 g de harina fina de maíz seca fioretto, toda para la masa, no almidón ni polenta preparada o instantánea
60 g de agua pesada, toda para la masa además de todo el jugo de las verduras
15 g de aceite de oliva virgen extra pesado, todo para la masa
Aceite pesado para bandeja y superficie
10 g del mismo aceite virgen extra para engrasar la bandeja; los residuos que quedan al retirar la torta no se sirven
10 g del mismo aceite virgen extra para la superficie, todo repartido antes de hornear
Pasos
Lava los calabacines pequeños y firmes y sécalos. Corta los extremos, conserva la piel y las semillas tiernas y después pesa 500 g. Pela la cebolla, quita los extremos y pesa 100 g. Prepara un cuenco grande, un cuchillo o una mandolina con protector y una bandeja metálica plana de unos 30 × 40 cm interiores. No uses un molde pequeño y profundo, donde la mezcla formaría una capa gruesa.
Corta el calabacín en rodajas muy finas, de unos 1–2 mm, y la cebolla en medias rodajas igual de finas. Si usas mandolina, sujeta las verduras con el protector, no directamente con los dedos. Pon en el cuenco todas las rodajas pesadas y los pequeños trozos comestibles que hayan salido al cortar. No ralles las verduras hasta hacer una papilla ni reserves parte para decorar; las rodajas finas deben cubrir uniformemente toda la bandeja.
Añade los 5 g de sal, mezcla bien las rodajas y tapa el cuenco. Refrigera aproximadamente 2 horas, removiendo una vez a mitad del reposo. Las verduras deben ablandarse y soltar jugo visible. No las pases a un colador, no las exprimas en un paño ni las enjuagues. Todo el calabacín, la cebolla y el líquido con la sal disuelta permanecen en el mismo cuenco y se incorporan a la torta.
Al final del reposo de las verduras, precalienta el horno a 220°C, con calor arriba y abajo. Pesa por separado 15 g de aceite para la masa, 10 g para la bandeja y 10 g para la superficie. Extiende una capa fina de la porción de la bandeja por toda la base y los bordes bajos. No añadas harina, pan rallado ni otra grasa. La bandeja debe ser metálica y plana para formar una capa fina y uniforme.
En otro cuenco seco, mezcla los 100 g de harina de trigo tipo 550, los 40 g de harina fina de maíz fioretto y 0,5 g de pimienta. El fioretto debe ser maíz seco finamente molido, no almidón blanco, polenta cocida o sémola gruesa. No reserves harina para espolvorear ni vuelvas a salar; la sal ya está en las verduras con el jugo conservado.
Añade a las verduras con todo su jugo los 60 g de agua y 15 g de aceite pesados. Incorpora poco a poco las harinas mezcladas, removiendo suavemente con una espátula hasta que no queden zonas secas. Deja reposar unos 10 minutos y vuelve a mezclar. La masa debe cubrir finamente las rodajas, sin grumos secos ni un charco acuoso separado. No deseches jugo ni añadas agua sin pesar; se utiliza toda la mezcla preparada.
Pasa toda la mezcla a la bandeja engrasada, rebañando bien el cuenco. Extiéndela con la espátula hasta las esquinas por toda la superficie de unos 30 × 40 cm, formando una capa de aproximadamente 5–7 mm, sin montones gruesos. Separa los grupos de rodajas superpuestas. Reparte los 10 g de aceite restantes por la superficie y extiéndelos con un pincel. No añadas flores de calabacín, hierbas, queso o más harina.
Coloca la bandeja por debajo del centro del horno y hornea a 220°C unos 40–50 minutos. Los bordes deben estar bien dorados y la superficie tostada, sin zonas mojadas. Al final, levanta con cuidado una esquina con una espátula ancha: la base debe estar dorada y suficientemente firme para desprenderse de la bandeja. Si sigue pálida o húmeda, hornea unos minutos más vigilando los bordes. No saques la torta con masa todavía cruda y pegajosa bajo las verduras.
Deja reposar la torta horneada unos 5 minutos, luego despégala con una espátula ancha y deslízala con cuidado sobre una rejilla otros 5 minutos para que el vapor no ablande la base. Córtala entera en doce piezas dividiendo el lado corto en tres y el largo en cuatro. Sirve seis raciones pequeñas de dos piezas, con todos los bordes. Los restos de aceite de la bandeja no se sirven; no añadas salsa o cobertura.
La scarpaccia se disfruta especialmente recién hecha, cuando la base y los bordes siguen crujientes. Refrigera los restos enfriados dentro de las 2 horas siguientes al horneado y consúmelos en 2 días. Recalienta en una sola capa, sin tapar, a 180°C unos 8–10 minutos, hasta que estén calientes y ligeramente crujientes de nuevo. No añadas aceite ni humedezcas con agua; tras conservarla, la torta puede quedar más blanda que recién horneada.
Nutrición estimada
Valora esta receta
0 valoraciones
Comentarios