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Skirlie — avena tostada con cebolla a la mantequilla
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/aperitivos/skirlie-avena-tostada-con-cebolla-a-la-mantequilla
Sobre esta receta
El skirlie es una guarnición escocesa salada de avena triturada, cebolla y grasa, preparada lentamente en la sartén. En esta versión casera, toda la grasa procede de la mantequilla, que recubre las pequeñas partículas de avena y suaviza el sabor de la cebolla. El skirlie queda suelto, con cebolla tierna y granitos ligeramente crujientes de agradable aroma tostado. Elige avena seca de molienda media, vendida como medium oatmeal: recuerda a una sémola fina, no a copos planos ni a harina lisa. Ese grado de molienda permite preparar la guarnición sin una cocción prolongada. Primero se ablanda suavemente la cebolla en la mantequilla; después se añade la avena y se remueve con paciencia a fuego bajo. La humedad de la cebolla ayuda a ablandarla un poco; no se vierte agua ni caldo en la sartén. Basta una pequeña cantidad de sal y pimienta negra para sazonar. Toda la preparación da cuatro raciones de guarnición, que se sirven calientes junto con todas las migas y la mantequilla de la sartén.
Ingredientes
Todo el skirlie para cuatro raciones de guarnición
150 g de avena integral seca de molienda media, tipo medium oatmeal, con textura de sémola fina, no copos ni harina de avena
200 g de cebolla cruda pelada
50 g de mantequilla sin sal con un 82% de materia grasa
2 g de sal fina
0,5 g de pimienta negra molida
Pasos
Pesa 150 g de avena seca tipo medium oatmeal: de molienda media, con pequeñas partículas perceptibles. No la sustituyas por copos instantáneos, copos grandes, harina lisa ni granos enteros de avena; esos productos se comportan de otro modo. No remojes ni enjuagues la avena. Pesa 200 g de cebolla pelada y córtala en dados pequeños de unos 3–4 mm.
Prepara una sartén de fondo grueso de unos 24 cm de diámetro y una espátula de madera o resistente al calor. Añade los 50 g de mantequilla y fúndela a fuego medio-bajo durante unos 1–2 minutos. Cuando empiece a espumar ligeramente, pasa a la cebolla. No esperes a que la mantequilla se dore mucho o humee. No añadas aceite ni otra porción de grasa.
Añade toda la cebolla picada. Rehógala suavemente durante unos 8–10 minutos, removiendo a menudo, hasta que esté tierna y translúcida, como mucho ligeramente dorada en los bordes. Debe conservar algo de humedad, sin convertirse en láminas secas y oscuras. Si se dora deprisa, baja el fuego. Todos los jugos de la cebolla y la mantequilla permanecen en la sartén; no retires ningún líquido.
Vierte los 150 g de avena seca sobre la cebolla tierna. Remueve durante unos 1–2 minutos para repartir la mantequilla entre todas las partículas y deshacer los grumos más grandes. Extiende la mezcla de forma uniforme por el fondo. No añadas agua, leche ni caldo y no tapes la sartén. Buscamos una guarnición suelta, con partículas perceptibles, no unas gachas cocidas.
Baja el fuego y tuesta durante unos 12–15 minutos, removiendo a menudo desde el fondo para que la avena se caliente uniformemente. La mezcla debe oler ligeramente a cereal tostado y adquirir poco a poco un tono dorado claro. No aceleres la cocción con fuego alto, porque la avena fina y los sólidos lácteos de la mantequilla se queman fácilmente. Separa los pequeños grumos blandos con la espátula, sin aplastar toda la mezcla hasta formar una pasta.
Añade los 2 g de sal y los 0,5 g de pimienta negra y mezcla bien. Deja enfriar una pequeña cantidad en una cuchara antes de probarla. La avena debe ofrecer una resistencia ligera y agradable al morder y conservar una textura suelta, sin estar dura ni tener sabor harinoso a crudo. Si necesita un poco más, tuesta a fuego bajo otros 3–5 minutos aproximadamente, removiendo. La cebolla debe seguir tierna; evita que se oscurezca y se queme.
Retira la sartén del fuego y reparte todo el skirlie en 4 raciones de guarnición, recogiendo también las migas con mantequilla y la cebolla del fondo. Sírvelo inmediatamente caliente. No lo escurras sobre papel ni lo adornes con mantequilla adicional, hierbas o carne. Los demás componentes de la comida no forman parte de esta receta. Los 150 g de avena seca, los 200 g de cebolla y los 50 g de mantequilla se destinan íntegramente a esas cuatro raciones.
Pasa las sobras a un recipiente poco profundo y mételas en el frigorífico antes de que transcurran 2 horas. Consérvalas tapadas hasta 2 días. Recalienta a fuego bajo, removiendo, hasta que toda la mezcla esté caliente; aprovecha la mantequilla que ya contiene, sin añadir líquidos. Tras enfriarse, el skirlie puede quedar algo más compacto. No dejes la mezcla cocinada en la sartén durante la noche.
Nutrición estimada
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