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Tiropita — triángulos griegos de masa filo con queso feta
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/aperitivos/tiropita-triangulos-griegos-de-masa-filo-con-queso-feta
Sobre esta receta
Las tiropitas son triángulos griegos de masa filo crujiente, rellenos de feta salado ligado con huevo. Superponer dos láminas finas antes de plegarlas crea una envoltura delicada y hojaldrada, mientras que el queso sigue siendo la única base del relleno. Escurre bien el feta para que el relleno quede húmedo, pero no líquido y no reblandezca la masa. Trabaja con un par de láminas cada vez y mantén las demás tapadas: la masa filo reseca se rompe al doblarla. La receta da 12 triángulos grandes, es decir, seis raciones de aperitivo de dos unidades cada una. Un breve reposo después del horneado permite que el relleno se asiente un poco sin perder el crujiente de la masa.
Ingredientes
Triángulos de feta
8 láminas finas de masa filo preparada y refrigerada, de aproximadamente 30 × 40 cm cada una y unos 240 g en total
400 g de queso feta griego de leche de oveja y de cabra, pesado después de escurrirlo bien de la salmuera
1 huevo crudo de tamaño M, aproximadamente 50 g sin cáscara
80 g de mantequilla sin sal con un 82 % de materia grasa, repartidos en 60 g para las láminas y 20 g para la superficie
¼ de cucharadita de pimienta negra molida, aproximadamente 0,5 g
Pasos
Saca la masa filo de la nevera y déjala en su envase cerrado mientras preparas el relleno. Precalienta el horno a 180°C con ventilador y forra con papel de horno dos bandejas con una superficie útil de aproximadamente 30 × 40 cm. Derrite la mantequilla a fuego bajo, sin dorarla, y deja que se temple ligeramente; separa 60 g para pincelar las láminas y 20 g para la superficie de los triángulos. Prepara un pincel, un cuchillo afilado y una rejilla para enfriar.
Desmenuza con un tenedor el feta bien escurrido hasta obtener migas pequeñas e irregulares. Bate el huevo y mézclalo con el feta y la pimienta: la mezcla debe quedar ligada, pero conservar trocitos visibles de queso, sin líquido acumulado en el fondo. Divide el relleno en el bol en cuatro partes parecidas, una para cada par de láminas; no hace falta añadir sal, porque el feta es salado.
Abre la masa filo y desenrolla las láminas. Cubre la masa que no estés utilizando con film transparente y coloca encima un paño ligeramente húmedo; el paño mojado no debe tocar la masa filo. Extiende una lámina, pincélala con una capa fina de mantequilla de la porción de 60 g, cúbrela con otra lámina y pincela también esta. Corta esta doble capa en tres tiras de aproximadamente 40 cm de largo y 10 cm de ancho, cortando en paralelo al lado más largo de las láminas.
Reparte una parte del relleno entre las tres tiras, colocando una porción cerca de la esquina inferior de cada una, a aproximadamente 1 cm de los bordes. Lleva esa esquina en diagonal hasta el borde largo opuesto para cubrir el queso y formar un triángulo. Sigue plegando el triángulo hacia arriba a lo largo de la tira, alternando un pliegue diagonal con otro hacia arriba, conservando su forma y encerrando el relleno entre las sucesivas capas; no aprietes hasta hacer que el relleno salga. Pincela ligeramente el extremo de la masa con mantequilla de la misma porción destinada a las láminas, presiónalo contra el triángulo y colócalo con el cierre hacia abajo.
Prepara del mismo modo los tres pares de láminas restantes, utilizando el resto del relleno y de la mantequilla destinada a la masa. Obtendrás 12 triángulos; coloca seis en cada bandeja, en dos filas de tres, dejando aproximadamente 2 cm entre ellos. Pincela la superficie con los 20 g restantes de mantequilla derretida, especialmente los bordes secos. Todos los cierres deben quedar debajo.
Introduce las dos bandejas en el horno precalentado, una por debajo y otra por encima de la altura central. Hornea a 180°C con ventilador durante aproximadamente 25–30 minutos; a mitad de cocción, intercambia las bandejas de altura y gira cada una de delante hacia atrás. La masa debe estar dorada, seca y crujiente en los bordes, y ligeramente tostada por debajo; el relleno debe estar cuajado, sin huevo líquido. Si los triángulos necesitan más cocción, déjalos unos minutos más, vigilando que las puntas finas no se quemen.
Pasa los triángulos a una rejilla con una espátula y déjalos reposar aproximadamente 15 minutos para que el vapor salga también por debajo y el centro de queso se asiente ligeramente. Sírvelos calientes, dos unidades por ración de aperitivo.
Nutrición estimada
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