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Empadas de galinha — pastelitos portugueses de pollo
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/platos-principales/empadas-de-galinha-pastelitos-portugueses-de-pollo
Sobre esta receta
Las empadas de galinha son pastelitos portugueses de masa quebradiza cerrada y relleno jugoso de pollo. En esta versión casera, la pechuga cortada en trocitos se cocina con cebolla en una salsa de leche espesada con harina y condimentada con perejil y nuez moscada. La masa de mantequilla envuelve todo el relleno y una capa fina de huevo dora las tapas. Para preparar doce unidades basta un molde metálico normal para muffins. El relleno debe enfriarse completamente antes de llenar los huecos, para cerrar bien los bordes y conservar la delicadeza de la masa. Cada ración incluye dos pastelitos.
Ingredientes
Para doce pastelitos
320 g de harina de trigo tipo 450: 290 g para la masa, 10 g para espolvorear y 20 g para el relleno
130 g de mantequilla sin sal: 125 g para la masa y 5 g para el molde
50 g de huevo batido sin cáscara, aproximadamente 1 huevo de tamaño M: 35 g para la masa y 15 g para pincelar
60 g de agua fría para la masa
400 g de pechuga de pollo cruda sin piel ni huesos
100 g de cebolla amarilla pelada
6 g de ajo pelado
20 g de aceite de oliva virgen extra
200 g de leche con un 3,5 % de grasa
8 g de perejil fresco sin tallos gruesos
7 g de sal: 3 g para la masa y 4 g para el relleno
0,3 g de pimienta negra molida
0,2 g de nuez moscada molida
Pasos
Pon 290 g de harina y 3 g de sal en un bol. Añade 125 g de mantequilla fría en dados y frota con los dedos hasta obtener migas finas. Incorpora 35 g de huevo batido y 60 g de agua fría, amasa brevemente hasta unir y aplana. Tapa y refrigera al menos 30 minutos. Guarda los 15 g de huevo restantes tapados en la nevera para pincelar los pastelitos.
Corta la pechuga en dados de aproximadamente 1 cm. Pica finamente la cebolla y el ajo, y el perejil por separado. Después de preparar la carne cruda, lava tus manos, el cuchillo y la tabla antes de volver a utilizarlos. Pesa 20 g de harina para espesar el relleno, además de la leche y las especias.
Calienta el aceite en una sartén amplia y sofríe la cebolla a fuego moderado durante 5–6 minutos. Añade el ajo y, pasado medio minuto, el pollo; cocina removiendo durante 6–8 minutos. Echa la harina pesada, remueve un minuto y vierte poco a poco la leche. Añade 4 g de sal, la pimienta y la nuez moscada. Cocina suavemente otros 5–6 minutos, removiendo con frecuencia, para que el pollo se cocine y la salsa espese y cubra los trozos. Incorpora el perejil; el relleno debe quedar húmedo, pero sin líquido suelto.
Pasa todo el relleno con su salsa a un recipiente poco profundo y extiéndelo en una capa fina. Deja enfriar unos 30 minutos, hasta que pierda todo el calor; si hace falta, mételo en la nevera después del enfriado inicial. No pongas relleno templado sobre la masa quebradiza. Mantén la masa y el huevo reservado en la nevera hasta dar forma.
Precalienta el horno a 200°C, con calor arriba y abajo. En un molde metálico para muffins, engrasa los 12 huecos de unos 100–120 ml con los 5 g de mantequilla reservados. Divide la masa fría en 12 partes iguales y reserva aproximadamente una cuarta parte de cada una para la tapa. Guarda los 10 g de harina para espolvorear con moderación las manos y la encimera, sin añadir más.
Con la parte mayor de cada porción de masa, forra el fondo y las paredes de un hueco, formando una capa uniforme de unos 2–3 mm. Reparte todo el relleno frío entre los huecos, recogiendo la salsa y los trocitos del recipiente. Deja libre el borde superior de la masa para poder pegar la tapa. Incorpora todos los recortes y el resto de la harina reservada a las últimas porciones de masa.
Aplana o estira finamente las porciones pequeñas reservadas para hacer las tapas. Cubre el relleno, une bien los bordes y presiónalos con los dedos. Pincela las superficies con los 15 g de huevo reservados, repartiéndolos en una capa fina. Haz una pequeña incisión con un cuchillo en el centro de cada tapa para que salga el vapor durante la cocción.
Coloca el molde en la altura media del horno precalentado. Hornea durante 25–30 minutos, hasta que las tapas estén doradas uniformemente y los bordes de masa bien cocidos. Si la superficie se dora demasiado rápido, cúbrela holgadamente con papel de aluminio al final de la cocción. Saca el molde entero y apóyalo sobre una base resistente al calor.
Espera unos 15 minutos para que la masa se asiente; después suelta los bordes con cuidado y saca los pastelitos del molde. Sirve las 12 unidades en seis raciones de dos pastelitos. Enfría los que sobren, guárdalos tapados en la nevera y consúmelos al día siguiente, después de recalentarlos bien.
Nutrición estimada
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