
Generado por IA
Gnocchi alla romana
Inicia sesión o crea una cuenta gratuita para guardar recetas.
Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/platos-principales/gnocchi-alla-romana
Sobre esta receta
Los gnocchi alla romana son discos tiernos de sémola horneados con mantequilla y parmesano hasta quedar dorados. Utiliza sémola fina de trigo duro, que también se vende como semolino. Al cocerla en leche se forma una masa espesa que enriquecerás con yemas y queso. Extiéndela en una capa uniforme y enfríala bien: una masa firme permite cortar discos limpios, sin deformar los bordes. Coloca los recortes en el fondo de la fuente y los discos ligeramente superpuestos para que conserven la forma y desarrollen una corteza apetecible. Después del horneado, el interior queda tierno y la superficie desprende aroma a mantequilla y queso. Son cuatro raciones de plato principal; calcula también el tiempo para enfriar y refrigerar la masa.
Ingredientes
Discos de sémola y horneado
250 g de sémola fina de trigo duro seca (semolino)
1000 ml de leche con un 3,2 % de materia grasa
80 g de mantequilla sin sal con un 82 % de materia grasa, repartida
80 g de queso Parmigiano Reggiano finamente rallado, repartido
2 yemas crudas de huevos de tamaño M, unos 36 g en total sin las claras
5 g de sal
0,2 g de nuez moscada molida
Pasos
En una cazuela de fondo grueso, calienta la leche con 40 g de mantequilla, la sal y la nuez moscada a fuego medio durante unos 8–10 minutos, removiendo, hasta que empiece a hervir suavemente. Baja a fuego lento e incorpora la sémola poco a poco, batiendo enérgicamente con unas varillas para que no se formen grumos. Cuece unos 8–10 minutos, removiendo constantemente con una cuchara y raspando el fondo, hasta que la masa esté muy espesa, compacta y empiece a despegarse de las paredes de la cazuela.
Retira la cazuela del fuego y deja reposar la masa unos 5–10 minutos, removiendo varias veces. Debe seguir caliente, pero no muy caliente ni desprender vapor de forma evidente; si hace falta, espera más para que las yemas no cuajen. Añade las yemas y 50 g de parmesano y mezcla enérgicamente hasta obtener una masa homogénea.
Pasa la masa caliente a una bandeja forrada con papel de horno y cúbrela con otra hoja. Nivélala con un rodillo a través del papel hasta formar una capa de unos 1 cm de grosor y un rectángulo de unos 30 × 40 cm. Deja enfriar en la encimera unos 15–20 minutos y después refrigera unos 30–40 minutos, hasta que la masa esté fría, firme y se pueda cortar limpiamente; si sigue blanda, prolonga la refrigeración. Hacia el final de este tiempo, precalienta el horno a 200°C con calor arriba y abajo.
Reserva 5 g de mantequilla para engrasar la fuente y derrite los 35 g restantes en un cazo pequeño a fuego lento; resérvalos. Unta con un poco de esa mantequilla el borde de un cortapastas redondo o de un vaso de unos 6 cm de diámetro. Retira el papel superior y corta discos muy próximos entre sí en la masa fría; obtendrás aproximadamente 30–35 piezas. Guarda todos los recortes y reserva el resto de la mantequilla derretida para verterla por encima.
Engrasa una fuente de horno de unos 30 × 25 cm con los 5 g de mantequilla reservados. Reparte todos los recortes en una capa fina y uniforme por el fondo y coloca encima los discos en 4 filas, ligeramente superpuestos. Vierte por encima la mantequilla derretida reservada y espolvorea los 30 g de parmesano restantes; si la mantequilla se ha solidificado, caliéntala brevemente antes de verterla.
Coloca la fuente a media altura en el horno precalentado y hornea unos 25–30 minutos, hasta que la superficie y los bordes de los discos estén dorados. Los discos deben tener una corteza fina y el interior tierno.
Al sacar los gnocchi del horno, déjalos reposar unos 5 minutos. Divide los discos junto con la capa de recortes en 4 raciones de plato principal y sirve calientes.
Nutrición estimada
Valora esta receta
0 valoraciones
Comentarios