
Generado por IA
Poule au pot farcie — gallina rellena con verduras en caldo
Inicia sesión o crea una cuenta gratuita para guardar recetas.
Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/platos-principales/poule-au-pot-farcie-gallina-rellena-con-verduras-en-caldo
Sobre esta receta
La poule au pot farcie es una gallina francesa rellena de carne, pan y hierbas, cocida lentamente con verduras. Un caldo delicado, gallina tierna y rodajas de relleno aromático forman una comida familiar abundante al estilo de Béarn. Introducimos sin apretar el relleno de cerdo y jamón curado y cosemos la abertura para mantenerlo dentro. Zanahorias, nabos y puerros se añaden al final de la cocción para que conserven su forma. Calcula aproximadamente 5 horas para seis raciones con una gallina adulta para caldo; un ave de más edad puede necesitar más tiempo.
Ingredientes
Gallina y relleno
1 gallina adulta para caldo cruda, unos 2000 g después de eviscerarla, con huesos y piel, sin menudillos; los huesos se retiran tras la cocción
250 g de paleta de cerdo cruda picada, con aproximadamente 15–20% de grasa
70 g de jamón de cerdo curado, listo para comer, sin envoltura no comestible
50 g de miga de pan de trigo sin corteza, pesada antes del remojo
60 ml de leche con 3,2% de grasa, toda permanece en el relleno
1 huevo de tamaño M
10 g de perejil fresco, pesado tras retirar los tallos gruesos
6 g de ajo pelado
2 g de sal para el relleno
0,5 g de pimienta negra molida
0,2 g de nuez moscada molida
Caldo y verduras
3000 ml de agua fría y hasta 500 ml de agua caliente para reponer el nivel durante la cocción
150 g de cebolla pelada
400 g de zanahoria pelada
300 g de nabo blanco pelado
300 g de puerros, partes blancas y verde claro, pesados después de limpiarlos y recortarlos
2 hojas de laurel secas, retiradas tras la cocción
2 ramitas de tomillo fresco, retiradas tras la cocción
sal para el caldo, utilizada por etapas: 6 g al principio y hasta 6 g para ajustar al gusto al final
Pasos
Prepara una olla de unos 8 l en la que la gallina quepa bastante ajustada y quede espacio para añadir las verduras después. Corta la cebolla por la mitad, las zanahorias y los nabos en trozos grandes de unos 4 cm, y lava bien los puerros entre sus capas antes de cortarlos en tramos de unos 8 cm. Reserva las verduras para cocinarlas más tarde. Pica fino el jamón, el perejil y el ajo.
Desmenuza el pan en un cuenco, vierte la leche y déjalo unos 5 minutos hasta que se ablande. Aplástalo con un tenedor, conservando toda la leche. Añade el cerdo crudo, el jamón, el huevo, el perejil, el ajo, 2 g de sal, la pimienta y la nuez moscada. Mezcla hasta obtener una masa homogénea y blanda que puedas poner con una cuchara.
Seca la gallina con papel de cocina e introduce todo el relleno en su cavidad, dejándolo suelto, sin compactarlo con fuerza. Junta los bordes de piel de la abertura y cóselos con una aguja de cocina gruesa e hilo de algodón alimentario para que el relleno no se salga. Ata las patas con hilo de cocina y pliega las alas bajo el cuerpo. Empieza a cocinarla enseguida.
Pon la gallina en la olla y añade la cebolla, el laurel, el tomillo y 6 g de sal para el caldo. Vierte 3000 ml de agua fría; la gallina debe quedar cubierta de líquido. Calienta a fuego medio unos 25–35 minutos hasta que hierva suavemente, retirando con una cuchara la espuma de la superficie. Si hace falta, añade parte del agua caliente indicada para mantener el ave sumergida.
Desde que empiece el hervor suave, cuece la gallina aproximadamente 3–3,5 horas con la tapa ligeramente entreabierta, añadiendo las verduras hacia el final según el siguiente paso. Mantén el caldo burbujeando suavemente y el ave sumergida; repón lo evaporado con el resto del agua caliente medida. La carne debe quedar cocinada y tierna, sobre todo en los muslos, y el relleno cocinado también en pleno centro. Una gallina adulta de más edad puede necesitar más tiempo; no termines solo porque haya transcurrido el tiempo indicado.
Después de aproximadamente 2,5 horas de cocción suave, comprueba si los muslos empiezan a ablandarse. Si la carne sigue muy dura, continúa cociendo antes de añadir las verduras. Incorpora las zanahorias, los nabos y los puerros, espera a que vuelva el hervor suave y cuece unos 40–50 minutos más, hasta que las verduras estén tiernas y la gallina cocinada. Retira antes las verduras ya hechas si el ave aún necesita tiempo y resérvalas para servir.
Sujeta el ave con dos espátulas anchas y pásala con cuidado a una fuente honda. Déjala reposar unos 15 minutos para facilitar la extracción del relleno y el reparto de la carne. Retira las hojas de laurel y las ramitas de tomillo del caldo y conserva la cebolla con las otras verduras. Mantén todo el caldo y las verduras calientes y tapados; sazona el caldo con la sal restante solo si hace falta.
Retira todo el hilo, abre el ave y extrae con cuidado el relleno. Córtalo: debe estar cocinado también en el centro, caliente y firme, sin masa cruda y pastosa. Si el centro necesita más cocción, corta el relleno en rodajas de unos 2 cm de grosor y cuécelas suavemente en el caldo reservado unos 10–15 minutos, prolongando el tiempo hasta que estén completamente cocinadas. Separa la carne con su piel de los huesos y cartílagos, y desecha esos huesos y cartílagos.
Reparte toda la carne con piel, el relleno y las verduras entre seis raciones. Reparte también todo el caldo entre esas raciones: sirve una parte en cuencos y vierte el resto sobre la carne y las verduras. Sirve caliente.
Nutrición estimada
Valora esta receta
0 valoraciones
Comentarios