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Pastitsada — ternera de Corfú en salsa especiada con pasta
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/platos-principales/pastitsada-ternera-de-corfu-en-salsa-especiada-con-pasta
Sobre esta receta
La pastitsada combina ternera tierna, guisada lentamente, con una salsa de tomate espesa y pasta gruesa hueca. En esta versión casera de un plato asociado a Corfú, el vino tinto, la cebolla y el ajo forman la base de la salsa, mientras que la canela, el clavo, la nuez moscada y la pimienta negra le aportan un aroma cálido y especiado. Primero se dora la carne en tandas pequeñas y después se guisa suavemente, tapada, hasta que los trozos se separan fácilmente con un tenedor. La aguja necesita tiempo: toma el intervalo de cocción como orientación y comprueba que esté tierna antes de cocer la pasta. Los bucatini, cocidos al final, pasan directamente a la salsa para que cada hebra gruesa quede bien cubierta. Reparte entre cuatro raciones toda la carne, la pasta y la salsa, incluidos los jugos conservados durante el dorado. Un guiso suave permite que el tomate y las especias se integren sin que se queme el fondo.
Ingredientes
Para cuatro raciones de pastitsada
800 g de aguja de vacuno cruda tipo chuck, sin hueso, peso comestible tras limpiarla
250 g de cebolla cruda pelada
8 g de ajo crudo pelado
40 g de aceite de oliva virgen extra
500 g de passata de tomate natural preparada
30 g de concentrado de tomate
150 g de vino tinto seco, pesado
400 g de agua para el guiso
320 g de bucatini gruesos secos
6 g de sal de mesa
5 g de azúcar blanco
1 g de canela molida
0,2 g de clavo molido
0,2 g de nuez moscada molida
0,5 g de pimienta negra molida
Pasos
Prepara una olla de fondo grueso con tapa, de unos 24 cm de diámetro y 4–5 l de capacidad. Corta la carne en trozos de 3–4 cm y seca su superficie. Pica finamente la cebolla y el ajo. Mezcla la canela, el clavo, la nuez moscada y la pimienta en un cuenco pequeño. Pesa el vino, la passata, el concentrado y el resto de ingredientes para tenerlos a mano.
Calienta 30 g de aceite en la olla a fuego medio-alto. Espolvorea la carne con los 6 g de sal pesados y dórala en dos tandas, colocando los trozos en una sola capa. No los muevas al principio; después gíralos para dorarlos por varios lados. Calcula unos 10–12 minutos en total. Pasa las tandas doradas a un plato y conserva todos los jugos que suelten.
Baja a fuego medio y vierte los 10 g de aceite restantes en la misma olla. Añade la cebolla y rehoga unos 7–8 minutos, removiendo a menudo y desprendiendo los restos dorados de carne del fondo. La cebolla debe quedar tierna y ligeramente dorada. Incorpora el ajo durante los últimos 30–40 segundos; evita que se oscurezca y adquiera un sabor amargo.
Añade a la cebolla todo el concentrado de tomate y la mezcla de especias molidas preparada. Remueve a fuego moderado durante aproximadamente un minuto, extendiendo la pasta por el fondo de la olla. El concentrado debe oscurecerse ligeramente e integrarse con el aceite, mientras las especias desprenden su aroma. Si se pega enseguida, baja el fuego para evitar que se queme.
Vierte todo el vino pesado y remueve con una cuchara de madera, desprendiendo los restos sabrosos del fondo. Cocina sin tapa durante 3–4 minutos para reducir parcialmente el líquido. Añade la passata, los 400 g de agua y el azúcar. Devuelve toda la carne a la olla junto con los jugos del plato, mezcla y lleva a un hervor suave. La salsa debe rodear los trozos de carne.
Tapa la olla y pon el fuego bajo para que la salsa apenas burbujee. Guisa aproximadamente 1 hora 45 minutos–2 horas 15 minutos, removiendo suavemente desde el fondo y girando la carne varias veces. Los trozos deben ceder fácilmente al tenedor; si siguen duros, continúa la cocción suave. Cuando la carne esté tierna, si la salsa está demasiado líquida, destapa durante los últimos 5–10 minutos. Si espesa deprisa, reduce el fuego y deja la tapa puesta.
Cuando la carne esté tierna y estés terminando de espesar la salsa, hierve unos 3 l de agua sin sal en otra olla grande. Añade todos los bucatini secos, sumergiéndolos con cuidado a medida que se ablanden. Cuécelos según el envase, normalmente 9–11 minutos, para que el centro quede firme. Escúrrelos sin aclararlos y no añadas aceite. Desecha el agua de cocción.
Pasa los trozos de carne a un plato caliente y conserva los jugos que suelten. Incorpora toda la pasta escurrida a la olla con la salsa y gírala suavemente con unas pinzas durante 1–2 minutos a fuego bajo, hasta cubrir bien las hebras. Devuelve los jugos del plato a la olla. La salsa debe adherirse a los bucatini y quedar entre ellos, sin formar un charco acuoso.
Reparte la pasta entre cuatro platos hondos. Coloca encima toda la carne y distribuye después toda la salsa que quede en la olla. Sirve de inmediato, con la pasta caliente y firme. Si guardas parte del plato para más tarde, pásala a un recipiente poco profundo, deja que se temple brevemente y refrigérala. Consúmela en 1–2 días, recalentándola bien hasta que esté caliente también en el centro.
Nutrición estimada
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