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Flamiche aux poireaux — pastel cerrado de puerros
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/platos-principales/flamiche-aux-poireaux-pastel-cerrado-de-puerros
Sobre esta receta
La flamiche aux poireaux es un pastel de Picardía con puerros a la mantequilla y relleno cremoso bajo una tapa de hojaldre. Al cortar la corteza dorada y laminada aparecen puerros tiernos ligados con nata espesa fermentada y huevo. Este pastel cerrado no lleva queso: el dulzor suave del puerro, la chalota y una pizca de nuez moscada bastan para dar sabor al relleno. Primero hay que evaporar la humedad de los puerros y dejarlos enfriar, y después hacer una pequeña abertura en la tapa para que salga el vapor durante el horneado. Una bandeja caliente en la parte baja del horno ayuda a cocer la base. Con el enfriado y el reposo, la preparación lleva aproximadamente 2 horas 45 minutos.
Ingredientes
Masa y relleno
500 g de masa de hojaldre con mantequilla ya preparada, cruda y refrigerada: 280 g para la base y 220 g para la tapa
700 g de puerros crudos, solo las partes blancas y verde claro, pesados después de limpiar, lavar y secar
50 g de chalota cruda pelada
40 g de mantequilla sin sal con un 82% de grasa: 35 g para los puerros y 5 g para el molde
200 g de crème fraîche espesa y fermentada con un 30% de grasa
1 huevo entero de tamaño M para el relleno
1 yema de huevo de tamaño M para sellar y pincelar la masa; reserva la clara para otro uso
5 ml de agua para batir con la yema; desecha la mezcla para pincelar que no se utilice
6 g de sal fina
0,5 g de pimienta negra molida
0,3 g de nuez moscada molida
Pasos
Corta los puerros ya secados en medias rodajas finas y pica la chalota. Derrite 35 g de mantequilla en una sartén amplia y añade las verduras y la sal. Cocina a fuego bajo con tapa aproximadamente 10 minutos, removiendo de vez en cuando. Retira la tapa y cocina aproximadamente 10–15 minutos más, hasta que los puerros estén completamente tiernos y no quede líquido acumulado en el fondo. No los dores; baja el fuego si hace falta. Utiliza todas las verduras con su mantequilla, sin escurrir.
Pasa los puerros a un cuenco ancho y deja que se enfríen a temperatura ambiente aproximadamente 30 minutos. Incorpora la crème fraîche, el huevo entero, la pimienta y la nuez moscada. El relleno debe quedar espeso y húmedo, sin líquido que fluya libremente. No mezcles el huevo con puerros calientes ni pongas relleno caliente sobre la masa.
Empieza a precalentar el horno a 200°C, con calor arriba y abajo, con una bandeja metálica en la parte baja. Engrasa un molde metálico de 24 cm de diámetro y aproximadamente 3 cm de altura con los 5 g de mantequilla restantes. Divide la masa fría en porciones de 280 g y 220 g. Estira cada una entre dos hojas de papel de horno hasta formar un disco de aproximadamente 3 mm de grosor, sin espolvorear harina. Forra el fondo y los lados del molde con el disco grande, dejando que el borde sobresalga aproximadamente 1 cm. El disco pequeño debe cubrir el relleno y unirse a ese borde. No amases el hojaldre; si se ablanda mucho, refrigéralo brevemente antes de continuar.
Bate la yema con el agua. Reparte todo el relleno enfriado sobre la base, nivélalo y deja limpio el borde de masa. Pincela ligeramente ese borde con la mezcla de yema y cubre con el disco pequeño. Dobla hacia dentro el borde que sobresale y séllalo cuidadosamente con la tapa, presionando suavemente con los dedos. Haz una pequeña incisión en cruz en el centro de la tapa y separa ligeramente la masa para crear una salida de vapor. Pincela la superficie con una capa fina de mezcla de yema, evitando la abertura y el borde exterior de la masa. Desecha la mezcla para pincelar que no se utilice.
Refrigera el pastel montado aproximadamente 15 minutos mientras el horno y la bandeja siguen calentándose. Antes de hornear, el horno debe alcanzar los 200°C fijados. La bandeja caliente ayuda a cocer la base; coloca el molde sobre ella con cuidado y con guantes de horno.
Coloca el molde sobre la bandeja caliente y hornea aproximadamente 40–50 minutos. La tapa debe subir en capas visibles y dorarse, los bordes quedar bien cocidos y el relleno junto a la abertura estar cuajado. Si la superficie se dora demasiado deprisa, cúbrela sin apretar con papel de aluminio. Hacia el final, levanta suavemente el borde de masa con una espátula plana: la base debe estar seca y dorada. Si está pálida y blanda, hornea aproximadamente 5–10 minutos más, protegiendo la superficie con aluminio. No acortes el horneado solo porque la tapa ya tenga color.
Coloca el molde sobre una rejilla y deja reposar aproximadamente 15 minutos para que el relleno se asiente ligeramente. Corta en seis porciones y sirve caliente, con la tapa crujiente y el interior tierno y cremoso.
Nutrición estimada
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