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Poulet au maroilles – pollo en salsa de queso Maroilles
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/platos-principales/poulet-au-maroilles-pollo-en-salsa-de-queso-maroilles
Sobre esta receta
El poulet au maroilles es un pollo en salsa cremosa de este característico queso del norte de Francia. La cerveza rubia y la cebolla rehogada forman una base aromática, mientras que la nata suaviza el intenso sabor del Maroilles. Esta versión casera lleva filetes sin piel ni hueso, que primero se doran brevemente y después se guisan con suavidad. El queso se añade con su corteza naranja comestible, de modo que se incorpora entero a la salsa. Basta una sartén ancha con tapa, un cuchillo y una espátula. Mantén el fuego bajo tras añadir la nata para conservar la cremosidad de la salsa y sirve las cuatro raciones en cuanto termines.
Ingredientes
Para 4 raciones
600 g de filetes de pechuga de pollo sin piel ni hueso
20 g de mantequilla sin sal
150 g de cebolla pesada después de pelarla
150 g de cerveza rubia poco amarga, con aproximadamente 5% de alcohol
200 g de nata líquida sin fermentar con 30% de grasa
200 g de queso Maroilles con su corteza comestible
2 g de sal
0,5 g de pimienta negra molida
Pasos
Divide los filetes en cuatro porciones de tamaño similar. Corta horizontalmente los trozos más gruesos o aplánalos suavemente para que tengan como máximo aproximadamente 2–3 cm de grosor. Seca la carne con papel y sazónala con la mitad de la sal pesada y toda la pimienta. Pica finamente la cebolla y corta el Maroilles en trozos pequeños, conservando la corteza comestible. Pesa la cerveza y la nata en gramos.
Calienta toda la mantequilla a fuego medio en una sartén ancha con tapa. Cuando empiece a espumar, coloca los filetes y fríelos aproximadamente 3–4 minutos por cada lado, hasta que se doren ligeramente. Vigila que no se queme la mantequilla. Pasa la carne a un plato; en este momento no tiene que estar todavía cocinada por dentro. Conserva el jugo que se acumule en el plato.
Baja el fuego y echa toda la cebolla en la misma sartén, con la mantequilla restante y los jugos de la fritura. Calienta aproximadamente 5 minutos, removiendo a menudo, hasta que la cebolla se ablande y quede transparente. Despega con la espátula los sabrosos restos dorados del fondo, sin dejar que se quemen.
Devuelve los filetes a la sartén y vierte todo el jugo del plato. Tapa, baja el fuego y guisa suavemente aproximadamente 10–12 minutos, dando la vuelta a la carne a mitad de este tiempo. El pollo debe quedar completamente cocinado, también en el interior; prolonga el guiso unos minutos si los trozos son más gruesos. El líquido solo debe burbujear ligeramente.
Pon el fuego al mínimo y vierte toda la nata, mezclándola suavemente con el líquido alrededor de los filetes. Añade todos los trozos de Maroilles con su corteza. Calienta aproximadamente 5–7 minutos, removiendo la salsa entre los trozos de carne, hasta que el queso se funda, la corteza se ablande y la salsa quede cremosa. No dejes que la salsa hierva con fuerza.
Añade la mitad restante de la sal y distribúyela suavemente en la salsa. Calienta aproximadamente 2–3 minutos más a fuego bajo, bañando los filetes con la salsa. Si queda más líquida, deja la sartén destapada unos minutos más y remueve, evitando siempre que hierva con fuerza. Conserva toda la cebolla, la corteza del queso y la salsa.
Retira la sartén del fuego. Reparte el pollo en cuatro raciones y báñalo con toda la salsa de cebolla. Recoge con la espátula la salsa que quede en el fondo de la sartén para aprovechar todos los ingredientes preparados. Sirve enseguida, mientras la salsa está caliente y cremosa.
Nutrición estimada
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