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Baci di dama — galletas quebradizas de avellana con chocolate negro
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/postres/baci-di-dama-galletas-quebradizas-de-avellana-con-chocolate-negro
Sobre esta receta
Los baci di dama son galletas piamontesas de avellana unidas por parejas con una capa fina de chocolate negro. Dos pequeñas medias esferas quebradizas les dan su forma característica, mientras que las avellanas tostadas aportan un aroma intenso. La masa se trabaja brevemente, sin huevos ni levadura química. Lo más importante es moler finamente las avellanas frías y enfriar la masa dos veces para ayudar a conservar la forma abombada durante el horneado. Las mitades calientes son delicadas, por eso se dejan enfriar por completo en la bandeja antes de unirlas. El chocolate debe espesar ligeramente antes de extenderlo sobre las bases planas. La receta rinde 28 galletas terminadas, es decir, 14 porciones de 2 unidades. Calcula aproximadamente 5 horas, incluidos los reposos en la nevera, dos tandas de horneado, el enfriado y el tiempo para que el chocolate cuaje.
Ingredientes
Galletas y unión de chocolate
150 g de avellanas crudas sin cáscara dura, con piel marrón; peso antes de tostarlas y frotar las pieles sueltas
150 g de harina de trigo
150 g de mantequilla fría sin sal, con 82% de materia grasa, en dados
110 g de azúcar blanco granulado fino
70 g de chocolate negro con 70% de cacao
500 ml de agua solo para el baño maría del chocolate; el agua no se añade a las galletas y se desecha tras usarla
Pasos
Precalienta el horno a 150°C con calor arriba y abajo, sin ventilador. Extiende las avellanas en una bandeja y tuéstalas aproximadamente 10–12 minutos, removiendo a mitad de tiempo, hasta que desprendan un aroma marcado y se doren ligeramente. Viértelas sobre un paño de cocina y frótalas para retirar las pieles marrones que se suelten; pueden quedar los fragmentos bien adheridos. Déjalas en un plato aproximadamente 15–20 minutos, hasta que estén completamente frías.
Tritura las avellanas frías con todo el azúcar en un robot, con pulsaciones cortas, hasta obtener una mezcla fina y suelta. Detente antes de que se conviertan en una pasta grasa. Mézclalas en un bol con la harina y la mantequilla fría. Frota con los dedos y amasa brevemente, solo hasta formar una masa homogénea, sin añadir agua ni más harina.
Forma un bloque bajo y plano, envuélvelo bien y refrigera aproximadamente 60 minutos. La masa debe quedar claramente firme y fría. Si empieza a ablandarse y volverse grasa al formar las bolitas, vuelve a refrigerarla unos minutos.
Divide la masa en 56 porciones similares, de aproximadamente 10 g, y forma rápidamente pequeñas bolitas lisas entre las palmas. Colócalas en dos bandejas planas con papel de horno que quepan en la nevera. No aplastes las bolitas: al hornearse formarán una base plana y una parte superior abombada. Refrigera las bolitas aproximadamente 30 minutos, hasta que vuelvan a estar firmes. Mientras tanto, precalienta el horno a 160°C con calor arriba y abajo, sin ventilador.
Pasa 28 bolitas frías a una bandeja con papel de horno, dejando aproximadamente 3 cm entre ellas. Mantén las demás en la nevera. Hornea a media altura a 160°C aproximadamente 18–22 minutos, hasta que la superficie esté seca y las bases y los bordes inferiores ligeramente dorados; la parte superior debe seguir clara. Repite con la segunda tanda en otra bandeja a temperatura ambiente, horneando solo una bandeja cada vez. No muevas las mitades horneadas mientras no se hayan enfriado por completo en sus bandejas, normalmente aproximadamente 30–40 minutos; entonces se endurecerán y será fácil levantarlas. La primera tanda se enfría mientras se hornea la segunda.
Calienta los 500 ml de agua medidos en un cazo hasta un hervor suave y baja el fuego. Pon encima un bol seco resistente al calor, con el fondo por encima de la superficie del agua. Añade el chocolate picado y remueve aproximadamente 3–5 minutos, hasta que se funda por completo. Retira el bol y deja reposar aproximadamente 5–10 minutos, hasta que el chocolate esté tibio y ligeramente espeso, pero aún se pueda extender; si está demasiado líquido, se saldría entre las galletas. Desecha el agua del baño maría.
Empareja las mitades completamente frías en 28 parejas de tamaño similar. Pon una pequeña cantidad de chocolate sobre la base plana de una mitad y coloca suavemente la otra, con la cara plana hacia dentro. Deja las galletas terminadas tumbadas de lado para que las mitades permanezcan en su sitio, y déjalas en un lugar fresco aproximadamente 30–45 minutos, hasta que el chocolate cuaje. Sirve 2 galletas terminadas por porción.
Nutrición estimada
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