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Banoffee pie — tarta sin horno con plátanos, dulce de leche y nata montada
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/postres/banoffee-pie-tarta-sin-horno-con-platanos-dulce-de-leche-y-nata-montada
Sobre esta receta
El banoffee pie combina una base de galleta quebradiza con dulce de leche espeso, plátanos firmes y una capa suave de nata montada. En esta versión usamos dulce de leche ya preparado, por lo que no hace falta cocer leche condensada ni hornear la base. Hay que compactar de manera uniforme las galletas bien trituradas con la mantequilla y enfriarlas bien: esta base sostiene el relleno al retirar el aro. Elige plátanos maduros pero todavía firmes, para que las rodajas se distingan al cortar la tarta. No endulzamos la nata, porque el dulce de leche y las galletas ya aportan dulzor; una pequeña cantidad de chocolate negro completa la superficie. Cortamos la tarta recién sacada de la nevera, cuando la base está firme y las capas se pueden servir juntas.
Ingredientes
Base de galleta
250 g de galletas digestive normales, sin cobertura de chocolate, para triturar en migas
100 g de mantequilla sin sal al 82% de materia grasa para la base
Relleno y cobertura
350 g de dulce de leche ya preparado y espeso, a temperatura ambiente, sin sabores añadidos; no salsa de caramelo líquida ni leche condensada para cocer
350 g de plátanos maduros pero firmes, pesados después de pelarlos; se desechan las pieles
300 g de nata líquida sin endulzar, con un 36% de materia grasa, bien fría, para montar
10 g de chocolate negro al 70% de cacao, para rallar fino por encima
Pasos
Forra la base de un molde desmontable de 22 cm de diámetro y al menos 5 cm de altura con un círculo de papel de horno; no engrases las paredes. Tritura las galletas en un robot de cocina hasta obtener migas finas y uniformes, sin trozos grandes. Pásalas todas a un cuenco, recogiendo también las migas que queden en el aparato.
Funde los 100 g de mantequilla en un cazo pequeño a fuego lento durante unos 3–5 minutos, removiendo, solo hasta que esté líquida; no la dores. Retira del fuego, viértela sobre las migas y mezcla bien con una cuchara, recogiendo la mantequilla que quede en el cazo. La mezcla debe parecer arena húmeda y mantener la forma al apretarla.
Pasa toda la mezcla al molde desmontable. Con la base de un vaso y el dorso de una cuchara, presiónala de manera uniforme contra el fondo y las paredes, formando una base de unos 5 mm de grosor y un borde de unos 3 cm de altura; une con especial cuidado la base y el borde. Mete el molde en la nevera unos 30 minutos, hasta que la base esté fría y firme y las migas no se desplacen al tocarlas suavemente.
Remueve brevemente con una cuchara los 350 g de dulce de leche medidos, solo para igualar su consistencia; no lo diluyas ni lo calientes. Repártelo en varios puntos sobre la base fría y extiéndelo con cuidado hasta el borde de galleta. Utiliza todo el dulce de leche, recogiendo lo que quede en el cuenco; debe formar una capa uniforme, sin dejar zonas de la base al descubierto.
Pela los plátanos justo antes de colocarlos, desecha las pieles y pesa 350 g de pulpa. Córtalos en rodajas de unos 5 mm de grosor y colócalas sobre el dulce de leche en dos capas, ligeramente superpuestas. Reparte todos los plátanos de manera uniforme, sin formar un montículo alto en el centro.
Vierte los 300 g de nata fría en un cuenco y bátela con varillas eléctricas a velocidad media durante unos 2–4 minutos. Detén la batidora cuando la nata esté espesa y lisa, las marcas de las varillas se mantengan visibles y los picos se doblen suavemente por las puntas al levantarlos. No batas hasta que adquiera una textura granulosa ni añadas azúcar.
Pon toda la nata montada sobre los plátanos, recogiendo la que quede en el cuenco, y extiéndela con cuidado hasta el borde para cubrir toda la fruta. Forma ondas suaves con una cuchara, sin presionar mucho el relleno, y espolvorea todo el chocolate rallado fino. Mete la tarta en la nevera aproximadamente 2 horas para que la base se endurezca y las capas se enfríen bien; la nata seguirá suave, no se convertirá en una crema rígida.
Saca la tarta de la nevera justo antes de servir. Abre y retira el aro con cuidado; si el borde se ha pegado en algún punto, sepáralo con un cuchillo fino, sin arrancarlo a la fuerza. Coloca la tarta con la base del molde sobre una fuente de servir y córtala con un cuchillo afilado en 8 porciones, limpiando la hoja entre cortes. Levanta las porciones con una espátula ancha, dejando el papel en la base, y sirve fría.
Nutrición estimada
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