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Hurmašice – galletas bosnias de mantequilla en almíbar
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/postres/hurmasice-galletas-bosnias-de-mantequilla-en-almibar
Sobre esta receta
Las hurmašice son unas galletas bosnias ovaladas empapadas en un almíbar dulce llamado agda. Se reconocen por el dibujo fino marcado con un rallador y por su interior tierno y húmedo. En esta versión casera, la masa se prepara con mantequilla, huevos y nata agria, y el almíbar se aromatiza con zumo de limón fresco. Basta un rallador corriente y un molde metálico hondo para hornearlas y dejarlas después en remojo. El almíbar frío se vierte sobre las galletas calientes; a continuación se deja templar el conjunto y se enfría varias horas en la nevera. Estas cantidades dan veinte hurmašice, es decir, diez raciones de dos galletas. Reparte también el almíbar que quede en el molde entre las raciones y sirve el postre bien frío.
Ingredientes
Para 20 galletas, es decir, 10 raciones
450 g de harina de trigo tipo 550
200 g de mantequilla sin sal
100 g de huevos batidos sin cáscara
60 g de nata agria con un 18% de grasa
600 g de azúcar blanco fino (100 g para la masa y 500 g para el almíbar)
500 g de agua
20 g de zumo de limón recién exprimido sin pepitas
8 g de levadura química
2 g de sal
Pasos
Pon en un cazo los 500 g de azúcar destinados al almíbar y vierte toda el agua pesada y el zumo de limón. Calienta, removiendo hasta disolver el azúcar. Cuando hierva, baja el fuego y cuece suavemente durante 10 minutos. Retira del fuego y deja enfriar a temperatura ambiente mientras preparas y horneas las galletas. Debe estar frío al verterlo, sin necesidad de añadir agua.
Corta la mantequilla en trozos pequeños y deja que se ablande hasta poder batirla fácilmente, sin derretirla. Bátela con los 100 g de azúcar restantes durante unos minutos. Bate brevemente los huevos, pesa exactamente 100 g sin cáscara y añádelos a la mantequilla en dos tandas. Incorpora toda la nata agria y mezcla hasta obtener una preparación homogénea. La cantidad pesada de huevo incluye tanto las claras como las yemas.
Mezcla la harina con la levadura química y la sal. Incorpórala a la mezcla de mantequilla en dos o tres tandas, removiendo con una cuchara. Al final, junta brevemente la masa con la mano, solo hasta incorporar toda la harina y obtener una textura blanda y compacta. No amases durante mucho tiempo como si fuera masa de pan. Debe poder moldearse con las manos sin espolvorear harina adicional.
Precalienta el horno a 180°C, con calor arriba y abajo. Prepara un molde metálico seco de aproximadamente 35 × 25 cm y al menos 5 cm de alto, con capacidad también para el almíbar. Divide toda la masa en veinte porciones similares de aproximadamente 46 g. Forma una bolita lisa con cada una entre las manos y después un cilindro corto ligeramente aplanado.
Presiona suavemente un lado de cada cilindro contra las pequeñas protuberancias de un rallador limpio para marcar la superficie. Retira la galleta con cuidado y dale una forma ovalada de aproximadamente 6 cm de largo. Colócalas con el dibujo hacia arriba en cuatro filas de cinco, dejando aproximadamente un centímetro entre ellas para que puedan crecer un poco. No aprietes las galletas contra los bordes del molde.
Pon el molde a media altura del horno y hornea aproximadamente 30–35 minutos. Las galletas deben crecer un poco, dorarse de manera uniforme y quedar claramente firmes, conservando el dibujo marcado. Si se doran demasiado deprisa al final, cubre la superficie sin apretar con papel de aluminio. Ten preparado el almíbar enfriado para verterlo sobre las galletas nada más terminar el horneado.
Coloca el molde caliente sobre una base estable. Vierte con cuidado todo el almíbar enfriado, de manera uniforme, sobre las galletas calientes y en los huecos entre ellas. Hazlo poco a poco, ya que el líquido puede chisporrotear al principio. Deja todo el contenido en el molde; las galletas irán absorbiendo el almíbar al templarse y enfriarse en la nevera. No tienen que absorber todo el almíbar inmediatamente.
Deja el molde aproximadamente una hora a temperatura ambiente para que las galletas y el almíbar se templen. Después tapa el molde y guárdalo en la nevera durante al menos 5 horas. Reserva aproximadamente 6 horas en total para el enfriamiento y el remojo. Durante ese tiempo, las hurmašice se ablandarán, conservando la forma y el dibujo visible en la superficie.
Sirve las hurmašice frías, poniendo dos galletas por ración. Reparte también el almíbar que quede en el fondo del molde entre las diez raciones y viértelo sobre las galletas. Conserva el postre tapado en la nevera; lo mejor es dividirlo en raciones junto con el líquido para que las galletas se mantengan húmedas.
Nutrición estimada
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