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Kransekake — torre noruega de aros de almendra
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/postres/kransekake-torre-noruega-de-aros-de-almendra
Sobre esta receta
El kransekake es una torre de aros de almendra cada vez más pequeños, unidos con glaseado blanco. Los aros tienen la superficie ligeramente dorada y un interior elástico que ofrece una ligera resistencia al morder. En esta versión casera se forman doce aros sobre plantillas de papel, sin moldes especiales. Las almendras molidas muy finas y con toda su grasa, el azúcar glas y las claras dan una masa compacta que debe enfriarse bien antes de formar los cilindros. El grosor uniforme y los extremos bien unidos ayudan a mantener la forma. Monta la torre solo cuando los aros estén completamente fríos: el glaseado une las capas, mientras que una cocción demasiado oscura reseca el interior.
Ingredientes
Aros de almendra y glaseado
400 g de almendras crudas y escaldadas, molidas muy finas y con toda su grasa, no harina de almendra desgrasada
560 g de azúcar glas sin almidón añadido, repartidos así: 400 g para la masa, 10 g para espolvorear y 150 g para el glaseado
120 g de claras de huevo líquidas pasteurizadas, repartidos así: 100 g para la masa y 20 g para el glaseado sin hornear
5 ml de zumo de limón para el glaseado
Pasos
Prepara dos bandejas planas con una superficie útil de unos 30 × 40 cm, papel de horno, un cuenco, una báscula de cocina, una regla, un compás, un lápiz, rejillas para enfriar y una manga pastelera con una boquilla redonda pequeña. Mezcla las almendras molidas con 400 g de azúcar glas, añade poco a poco 100 g de claras pasteurizadas y amasa durante 3–5 minutos, hasta obtener una masa compacta y moldeable, sin migas secas. No montes las claras a punto de nieve. Aplana la masa, tápala herméticamente y refrigérala durante al menos 2 horas; mientras tanto, prepara las plantillas.
Dibuja en el papel doce círculos de unos 3,8; 4,8; 5,7; 6,7; 7,6; 8,6; 9,5; 10,5; 11,5; 12,4; 13,4 y 14,3 cm de diámetro, medidos por la línea central del futuro cilindro. Coloca dos círculos uno junto a otro en cada hoja, dejando al menos 3 cm entre los futuros aros y espacio junto a los bordes de la bandeja; da la vuelta al papel para que el dibujo quede hacia abajo. Divide la masa fría en doce porciones de tamaño creciente: la primera debe pesar unos 31 g y cada una de las siguientes, 8 g más; completa la última con la masa que quede. Mantén tapadas en la nevera las porciones que aún no vayas a trabajar.
Precalienta el horno a 180°C con ventilador, con espacio para dos bandejas, una por debajo del centro y otra por encima. Espolvorea ligeramente la encimera con 10 g de azúcar glas y haz rodar las porciones sobre ella hasta formar cilindros uniformes de unos 1,4–1,5 cm de grosor y, por orden, 12, 15, 18, 21, 24, 27, 30, 33, 36, 39, 42 y 45 cm de largo. Cúrvalos sobre el papel dado la vuelta siguiendo las plantillas, une firmemente los extremos y alisa la unión sin estrechar el cilindro. Prepara los cuatro primeros aros, dos en cada bandeja; saca las demás porciones de la nevera solo para formar la siguiente tanda y ablanda brevemente la masa dura entre las manos, sin añadir líquido.
Hornea cuatro aros a la vez, en dos bandejas, durante 12–15 minutos a 180°C con ventilador; a mitad de cocción, intercambia los niveles de las bandejas y gíralas de delante hacia atrás. Los aros deben crecer ligeramente, mantener la forma redonda y tener una superficie clara, suavemente dorada, sin una costra marrón oscura; si la superficie sigue húmeda y cruda, prolonga la cocción 2–3 minutos. Prepara las siguientes porciones mientras se hornean las anteriores y colócalas en las bandejas frías con las plantillas vueltas hacia abajo, respetando los espacios. Hornea los doce aros en tres tandas; la cocción en sí ocupa unos 40–45 minutos, y alrededor de una hora contando los cambios y el breve enfriado de las bandejas.
Desliza el papel con los aros horneados sobre una rejilla y deja que se enfríen por completo; la última tanda necesita al menos 45 minutos, más si aún está templada. Los aros calientes son frágiles, así que no los despegues del papel y no los apiles en forma de torre. Separa con cuidado los aros fríos del papel y ordénalos de mayor a menor.
Mezcla los 150 g de azúcar glas restantes con 20 g de claras pasteurizadas y el zumo de limón, y trabaja la mezcla durante 3–5 minutos hasta obtener un glaseado liso y espeso. Debe poder salir por la manga en una línea fina que mantenga la forma y no se extienda de inmediato. Pasa el glaseado a la manga con la boquilla redonda pequeña.
Coloca el aro más grande en un plato para tartas plano y traza por encima un zigzag fino de glaseado con la manga. Pon sobre él el siguiente aro, algo más pequeño, céntralo y presiona suavemente, sin romperlo; repite hasta montar las doce capas. El glaseado debe unir los aros que se tocan; utiliza el resto para dibujar zigzags blancos visibles, sin inundar las superficies. Monta la torre con calma, manteniéndola vertical.
Deja la torre montada inmóvil durante al menos 1 hora, hasta que el glaseado endurezca y las uniones sean estables; espera más si es necesario. Para servir, retira los aros desde arriba y pártelos en trozos más pequeños. El conjunto da aproximadamente 16 raciones de postre.
Nutrición estimada
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