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Caldo gallego – sopa de alubias, patatas y grelos
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/sopas/caldo-gallego-sopa-de-alubias-patatas-y-grelos
Sobre esta receta
El caldo gallego es una sopa de alubias blancas, patatas y grelos, las hojas y los brotes tiernos del nabo. En esta versión sencilla, un pequeño trozo de unto, la tradicional grasa de cerdo salada y curada, aporta su sabor característico. Las alubias deben quedar completamente tiernas, mientras que las patatas chascadas espesan ligeramente el caldo. Un breve escaldado de los grelos en agua aparte suaviza su amargor y conserva el sabor intenso de las hojas. La preparación se hace con calma, empezando por remojar las alubias la noche anterior; el caldo terminado debe quedar líquido y cómodo de comer con cuchara.
Ingredientes
Para 6 raciones
200 g de alubias blancas secas
600 g de patatas, peso una vez peladas
500 g de grelos frescos, hojas y brotes tiernos de nabo, peso sin los extremos duros ni las hojas dañadas
25 g de unto, grasa de cerdo gallega salada y curada, en un solo trozo
hasta 4 g de sal, según lo salado que esté el unto
2400 g de agua para el caldo: 1800 g al principio y 600 g de reserva caliente; además, 1500 g para remojar las alubias y 2000 g para escaldar los grelos, ambas aguas para desechar
Pasos
Por la noche, revisa las alubias, enjuágalas y cúbrelas con 1500 g de agua fría en un recipiente suficientemente grande. Tapa y guarda en la nevera aproximadamente 12 horas. Las alubias deben tener espacio para hincharse.
Escurre las alubias remojadas, desecha el agua del remojo y enjuaga los granos. Ponlos en una olla de unos 5–6 litros, añade el trozo de unto y 1800 g de agua nueva. Lleva a ebullición. Prepara los 600 g de agua restantes como reserva caliente para reponer líquido durante la cocción.
Desde que empiece a hervir, mantén un hervor vivo durante 30 minutos, sin tapar. Después baja el fuego y cuece suavemente con la tapa entreabierta unos 40–60 minutos más, hasta que las alubias estén tiernas también por dentro. Los granos más viejos pueden necesitar más tiempo. Si baja el nivel del líquido, añade poco a poco agua de la reserva caliente para mantener las alubias sumergidas. Remueve con suavidad de vez en cuando.
Mientras se cuecen las alubias, corta las patatas peladas en trozos de unos 2–3 cm. Haz un corte con el cuchillo y termina de romper cada trozo para que los bordes queden irregulares. Así las patatas soltarán algo de almidón en el caldo y lo espesarán ligeramente.
Añade las patatas y todos los grelos escurridos a las alubias ya tiernas. Cuece suavemente unos 20–25 minutos más, hasta que las patatas y los tallos estén tiernos y el caldo espese ligeramente. Si hace falta, usa el resto del agua caliente de reserva para mantener una consistencia líquida. No es necesario verter en la olla la reserva que no se utilice.
Retira el trozo de unto que quede si no se ha derretido por completo; deja en el caldo la grasa que haya soltado. Prueba el caldo y añade sal si hace falta, sin superar los 4 g pesados. Aparta la sal que no utilices. Apaga el fuego, tapa la olla y deja reposar el caldo unos 10 minutos.
Remueve suavemente el caldo y repártelo entre seis cuencos hondos, poniendo en cada uno alubias, patatas, grelos y caldo. Sirve caliente, sin ingredientes adicionales; las verduras tiernas deben quedar rodeadas de caldo y no formar una masa compacta.
Nutrición estimada
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