Caldo austriaco con dos albóndigas doradas y aplanadas de Bergkäse y cebollino

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MediaSopascocina austriaca

Kaspressknödelsuppe — caldo con albóndigas de queso doradas

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Preparación
30 min
Cocción
35 min
Espera
20 min
Total
1 h 25 min

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Recipheon
Kaspressknödelsuppe — caldo con albóndigas de queso doradas

Autor: Recipheon

Contenido preparado con ayuda de IA - Receta revisada por Recipheon

Raciones
4
Preparación
30 min
Cocción
35 min
Espera
20 min
Total
1 h 25 min

Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/sopas/kaspressknodelsuppe-caldo-con-albondigas-de-queso-doradas

Sobre esta receta

La Kaspressknödelsuppe es una sopa austriaca con albóndigas aplanadas de pan y queso de montaña servidas en caldo caliente. Los Kaspressknödel tienen la superficie dorada y el centro tierno, con pequeños trozos de Bergkäse fundido. El pan del día anterior absorbe la leche, y la cebolla pochada en mantequilla y el perejil aromatizan la mezcla. Forma tortitas no muy gruesas antes de freírlas para que se cocinen suavemente también por dentro. Dos tandas pequeñas se doran de manera más uniforme en una sartén doméstica. Pon las albóndigas ya cocinadas en los cuencos justo antes de verter el caldo para que no se ablanden durante una cocción prolongada. El cebollino picado fino completa la sopa.

Ingredientes

Raciones
Base: 4
Los huevos, las yemas y las claras se mantienen en unidades enteras.

Albóndigas aplanadas

  • 250 g de panecillos de trigo del día anterior, pesados antes del remojo; asentados pero no secos como biscotes

  • 200 ml de leche con un 3,2 % de grasa

  • 200 g de queso de montaña austriaco Bergkäse madurado, de leche de vaca, pesado sin corteza

  • 2 huevos de tamaño M, aproximadamente 100 g sin cáscaras

  • 100 g de cebolla, pesada después de pelarla

  • 20 g de mantequilla con un 82 % de grasa

  • 30 g de harina de trigo disponibles — 20 g para la mezcla y hasta 10 g si hace falta

  • 10 g de perejil fresco

  • 0,5 g de pimienta negra molida

  • 0,2 g de nuez moscada molida

  • 4 g de sal fina — 2 g para la mezcla y hasta 2 g después de probar el caldo

Fritura y servicio

  • 30 g de mantequilla clarificada para freír — 15 g para cada una de las dos tandas

  • 1,2 l de caldo claro de vacuno ya preparado

  • 6 g de cebollino

Pasos

  1. Corta los panecillos en dados de aproximadamente 1 cm. Calienta la leche hasta que esté templada, pero no caliente, viértela sobre el pan y mezcla. No exprimas el pan y no deseches la leche. Pica fina la cebolla y póchala con los 20 g completos de mantequilla normal durante 6–8 minutos a fuego medio-bajo. Deja que se temple y conserva toda la mantequilla de la sartén.

  2. Corta el queso en dados pequeños de aproximadamente 5 mm y pica fino el perejil. Añade al pan remojado el queso, los huevos, la cebolla templada con toda su mantequilla, 20 g de harina, el perejil, la pimienta, la nuez moscada y 2 g de sal. Mezcla suavemente con la mano o una cuchara hasta integrar los ingredientes, dejando algunos dados de pan visibles. Tapa el cuenco y deja que la mezcla absorba el líquido durante 20 minutos. No pruebes la mezcla con huevo crudo. Precalienta el horno a 100°C, con calor arriba y abajo; servirá para mantener caliente la primera tanda.

  3. Humedécete las manos con agua y divide la mezcla en ocho partes parecidas. Forma bolas y aplástalas después sobre una tabla hasta obtener tortitas de aproximadamente 8 cm de diámetro y aproximadamente 2 cm de grosor. Presiona solo lo necesario para que mantengan la forma, sin comprimirlas hasta formar una masa dura. Si la mezcla reposada está demasiado blanda para mantener la forma, incorpora la harina restante, hasta 10 g, y espera otros 5 minutos. No reboces las albóndigas con harina adicional.

  4. Calienta 15 g de mantequilla clarificada en una sartén de aproximadamente 28 cm de diámetro a fuego medio-bajo. Coloca cuatro albóndigas separadas y fríelas 5–6 minutos por cada lado, dándoles la vuelta con una espátula ancha. La superficie debe quedar dorada y el centro bien cuajado y caliente; no subas mucho el fuego para que el queso no se queme antes de que se cocine el centro. Pasa las albóndigas hechas a una fuente apta para horno y mételas en el horno mientras se cocina la segunda tanda, aproximadamente 10–12 minutos. Añade a la sartén los 15 g restantes de mantequilla clarificada y fríe las otras cuatro de la misma manera. No las escurras sobre papel; deja la grasa que sobre en la sartén y no la viertas en la sopa.

    Generado por IA
  5. Mientras fríes la segunda tanda, calienta el caldo ya preparado en una olla aparte. Pruébalo y añade solo la cantidad necesaria de los 2 g de sal reservados, teniendo en cuenta que el queso es salado. Pon dos albóndigas calientes en cada uno de cuatro cuencos y reparte todo el caldo entre ellos. Espolvorea con cebollino picado fino y sirve enseguida. No vuelvas a hervir las albóndigas en el caldo para conservar su centro tierno y su superficie dorada.

Nutrición estimada

Por ración
Calorías602 kcal
Proteínas30 g
Hidratos de carbono48,5 g
Grasas31,5 g
Fibra2,4 g
Azúcares6 g
Por 100 g
Calorías119 kcal
Proteínas5,9 g
Hidratos de carbono9,6 g
Grasas6,2 g
Fibra0,5 g
Azúcares1,2 g

Creada por

Recipheon

Recipheon

Categoría: Sopas

Contenido preparado con ayuda de IA - Receta revisada por Recipheon

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