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Sopa checa de ajo con patatas y picatostes
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/sopas/sopa-checa-de-ajo-con-patatas-y-picatostes
Sobre esta receta
La sopa checa de ajo con patatas y picatostes combina un caldo ligero y claro con un marcado aroma a ajo, alcaravea y mejorana. Esta versión de česnečka se prepara con caldo de pollo listo para usar y sin sal, sin nata, queso ni huevo. Las patatas se cuecen en dados pequeños para que se ablanden, pero mantengan su forma y no conviertan la sopa en una crema. El ajo se añade en dos etapas: la mayor parte se calienta brevemente en manteca de cerdo y el resto se añade al terminar la cocción. Así se consigue un sabor pleno que no se basa únicamente en el toque picante del ajo crudo. Los picatostes se doran aparte y solo se añaden cuando la sopa ya está servida, para que sigan crujientes. La receta da unos 1,8 litros de sopa y picatostes para cuatro raciones.
Ingredientes
Sopa de ajo
1500 ml de caldo de pollo listo para usar, claro, desgrasado y sin sal, de intensidad normal para usar directamente, no concentrado
500 g de patatas crudas de carne firme, peso después de pelarlas
40 g de ajo crudo, peso después de pelarlo, repartidos: 25 g al principio y 15 g después de la cocción
20 g de manteca de cerdo
2 g de semillas enteras de alcaravea
2 g de mejorana seca
6 g de sal fina
1 g de pimienta negra molida
Picatostes
160 g de pan blanco de trigo con corteza, ligeramente duro
20 ml de aceite de colza refinado; todo para recubrir el pan, sin un baño adicional de aceite
Pasos
Pela las patatas, pesa 500 g y córtalas en dados iguales de unos 1,5 cm. Pesa 40 g de ajo pelado: pica finamente 25 g, pasa los 15 g restantes por un prensador de ajos y resérvalos aparte para el sazonado final. Corta 160 g de pan con su corteza en dados de unos 1,5 cm. Prepara una olla de unos 3 l y una sartén de unos 28 cm de diámetro.
Derrite 20 g de manteca en la olla a fuego medio-bajo. Añade 25 g de ajo picado y 2 g de semillas enteras de alcaravea y remueve durante aproximadamente 1 minuto, hasta que desprendan aroma. El ajo debe ablandarse, pero seguir pálido; no lo dores, porque puede dar un sabor amargo a la sopa. Vierte de inmediato los 1500 ml de caldo de pollo listo para usar y sin sal.
Añade las patatas y los 6 g de sal, lleva la sopa a ebullición y después baja el fuego. Cuece con la tapa ligeramente entreabierta durante 15–20 minutos, manteniendo un hervor suave, hasta que un tenedor entre fácilmente en el centro de un dado y las patatas conserven su forma. No las aplastes ni hiervas a borbotones, para que el caldo se mantenga lo más claro posible. No añadas agua ni más caldo; durante esta cocción, prepara los picatostes del paso siguiente.
En un bol, mezcla todo el pan cortado con los 20 ml de aceite, recogiendo el aceite de las paredes para que cubra los dados de manera uniforme. Pásalo a la sartén seca y fríe a fuego medio durante 8–10 minutos, dándole la vuelta a menudo, hasta que los picatostes estén dorados por varias caras y secos y crujientes en la superficie. Si se oscurecen demasiado deprisa, baja el fuego sin añadir grasa. Pasa todos los picatostes y las migas sueltas a un plato seco en una sola capa; no los tapes ni los metas en la olla de sopa.
Cuando las patatas estén tiernas, retira la olla del fuego. Añade los 15 g de ajo prensado reservados, los 2 g de mejorana frotada entre las manos y 1 g de pimienta, y mezcla bien. Tapa y deja reposar 5 minutos para que los condimentos se integren en el caldo caliente; no vuelvas a hervir. Todo el caldo, las patatas, los condimentos y la grasa quedan en la sopa.
Reparte la sopa y las patatas de manera uniforme entre cuatro cuencos de al menos 600 ml, unos 450 ml de sopa por ración. Divide los picatostes en cuatro partes y añade una a cada cuenco solo justo antes de comer. Sirve de inmediato para que el pan mantenga su superficie crujiente y no se ablande al permanecer en el caldo.
Nutrición estimada
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