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Gambas al ajillo — gambas en aceite de oliva con ajo y chile
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/aperitivos/gambas-al-ajillo-gambas-en-aceite-de-oliva-con-ajo-y-chile
Sobre esta receta
Las gambas al ajillo son gambas jugosas en aceite de oliva aromatizado con ajo, chile y perejil fresco. El ajo aporta su sabor al aceite lentamente y, tras dorarse un poco, se reserva fuera de la sartén para que no llegue a ponerse marrón mientras se cocinan las gambas. Estas se colocan en una sola capa y se retiran del fuego cuando su carne queda nacarada, opaca y elástica. Todo el aceite aromatizado se sirve con el ajo y el chile, y las rebanadas de baguette se usan para recoger la salsa. Son cuatro raciones de tapas que conviene repartir en los cuencos nada más terminar la cocción.
Ingredientes
Gambas en aceite de oliva al ajo
400 g de gambas crudas medianas, aproximadamente 30–36 unidades, peladas, sin colas y con el intestino retirado; ya descongeladas, refrigeradas y escurridas, pesadas en ese estado, no cocidas previamente
80 g de aceite de oliva para cocinar y servir íntegramente como salsa
25 g de ajo, pesado después de pelarlo
1 g de chile rojo seco en copos, sin otros ingredientes
2 g de sal fina para las gambas
6 g de hojas de perejil fresco, sin tallos gruesos
Para servir
200 g de baguette de trigo con corteza, para cortar en 8 rebanadas de aproximadamente 25 g cada una
Pasos
Empieza con gambas crudas ya descongeladas, peladas, con el intestino retirado y escurridas; el tiempo de preparación indicado no incluye la descongelación previa. Pesa 400 g y extiéndelas sobre papel de cocina; después sécalas bien por ambos lados para que la superficie no esté mojada. Las gambas deben mantenerse frías y no pueden estar cocidas previamente.
Corta todo el ajo pelado en láminas lo más regulares posible, de aproximadamente 1 mm de grosor. Pica finamente las hojas de perejil lavadas y secas y corta la baguette en 8 rebanadas de aproximadamente 25 g cada una. Mide el chile y la sal y prepara un cuenco pequeño resistente al calor para el ajo y 4 cuencos para servir, de modo que puedas repartir el plato caliente nada más cocinarlo.
Vierte todo el aceite en una sartén fría de unos 28 cm de diámetro y con un fondo plano de al menos 24 cm de diámetro, y añade todas las láminas de ajo. Calienta a fuego medio-bajo durante unos 3–4 minutos, removiendo a menudo, hasta que aparezcan pequeñas burbujas alrededor del ajo y las láminas adquieran un dorado claro; no dejes que se pongan marrones ni que el aceite humee. Saca todo el ajo con una espumadera y pásalo al cuenco pequeño preparado, dejando el aceite en la sartén; conserva también el aceite que escurra del ajo al cuenco. Añade todo el chile a la sartén, remueve unos 20 segundos y pasa inmediatamente a cocinar las gambas.
Mezcla las gambas secadas con papel de cocina con 2 g de sal y colócalas todas en la sartén en una sola capa, sin superponerlas. Cocina a fuego medio durante unos 2 minutos, dales la vuelta con unas pinzas y cocina aproximadamente 1–2 minutos más. La carne de la parte más gruesa debe estar caliente, nacarada y opaca, sin un centro translúcido, y las gambas deben quedar elásticas y todavía jugosas. Si una pieza más gruesa sigue translúcida, cocínala un poco más y vuelve a comprobarla; termina la cocción cuando desaparezca ese aspecto, sin esperar a que las gambas encojan mucho y se endurezcan.
Retira la sartén del fuego e incorpora inmediatamente todo el ajo reservado junto con el aceite que haya quedado en el cuenco. Añade todo el perejil picado y mezcla suavemente durante unos segundos para repartir el ajo, el chile y las hierbas por el aceite. No vuelvas a calentar el plato ni dejes las gambas en la sartén caliente para servirlas más tarde.
Reparte inmediatamente las gambas por igual entre los 4 cuencos preparados y vierte en ellos todo el aceite de la sartén, distribuyendo también el ajo, el chile y el perejil. Sirve 2 rebanadas de baguette con cada ración, utilizando los 200 g de pan. Recoge con la baguette el aceite al ajo del fondo del cuenco y come las gambas mientras aún estén calientes y tiernas.
Nutrición estimada
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