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Huevos a la escocesa — empanado crujiente y yema cremosa
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/aperitivos/huevos-a-la-escocesa-empanado-crujiente-y-yema-cremosa
Sobre esta receta
Los huevos a la escocesa tienen un empanado dorado y crujiente, una fina capa de cerdo sazonado y una yema cremosa en el centro. La mezcla de carne se prepara con cerdo picado, mostaza, salvia y un poco de nuez moscada, de modo que el sabor no depende de una salchicha ya preparada. Una cocción breve de los huevos y un enfriado rápido en agua con hielo ayudan a conservar un interior delicado, mientras la clara queda cuajada. Lo más importante es que la capa de carne sea uniforme, sin acumulaciones gruesas en la unión: debe cocinarse por completo antes de que el empanado se oscurezca demasiado. Una vez enfriados, los huevos formados se fríen en tandas pequeñas y se comprueba el corte antes de servir, también junto a la clara. Es un aperitivo británico para tomar caliente, cuando el empanado aún está crujiente y la yema sigue cremosa y tierna.
Ingredientes
Huevos y enfriado
6 huevos de tamaño L, de 63–73 g cada uno con cáscara y aproximadamente 60 g sin ella: 4 recién sacados de la nevera para cocer y 2 para empanar; se desechará el huevo batido sobrante del empanado
3 l de agua: 2 l para cocer los huevos y 1 l de agua fría para enfriarlos; se desechará toda el agua
500 g de cubitos de hielo para enfriar los huevos, que se desecharán con el agua
Capa de cerdo
300 g de carne de cerdo cruda finamente picada, con un 15–20% de grasa
15 g de mostaza de Dijon lisa
3 g de hojas frescas de salvia, sin tallos
4 g de sal fina
1 g de pimienta negra molida
0,5 g de nuez moscada molida
Empanado y fritura
50 g de harina de trigo blanca: 10 g para enharinar los huevos cocidos y 40 g para empanar; se desechará el exceso que no quede adherido
100 g de pan rallado seco fino para empanar; se desechará el sobrante que haya estado en contacto con la carne y el huevo crudos
1,5 l de aceite de girasol refinado para el baño de fritura, que no se sirve con el plato
Pasos
Lleva a ebullición 2 l de agua en una olla de aproximadamente 18–20 cm de diámetro y al menos 3 l de capacidad. Prepara al lado un cuenco grande con 1 l de agua fría y los 500 g de hielo. Saca 4 huevos L de la nevera e introdúcelos con cuidado en el agua hirviendo con una cuchara, sin dejarlos alcanzar antes la temperatura ambiente. Cuenta 6 minutos desde que sumerjas el último huevo, manteniendo un hervor suave y constante; no esperes a que el agua vuelva a hervir para poner el temporizador en marcha. Pasa enseguida los huevos al baño de hielo preparado y desecha el agua de cocción.
Deja los huevos en el agua con hielo durante aproximadamente 10 minutos, hasta que estén fríos; mientras tanto, prepara la mezcla de carne según el paso siguiente. Golpea suavemente las cáscaras para agrietarlas y pela los huevos en esa misma agua fría, empezando por el extremo más ancho, para no dañar la clara tierna. Sécalos sobre papel absorbente. Desecha el agua de enfriado, el hielo restante y las cáscaras.
Pica muy finamente las hojas de salvia. Mezcla toda la carne con la mostaza, la salvia, la sal, la pimienta y la nuez moscada, y trabaja durante aproximadamente 1–2 minutos, hasta obtener una masa uniforme y ligeramente pegajosa. Divídela en 4 porciones iguales de aproximadamente 81 g cada una y guárdalas en la nevera hasta que vayas a envolver los huevos. Prepara 2 láminas de film alimentario para aplanar la carne, de modo que no tengas que engrasarte las manos ni añadir harina a la encimera.
Pon 10 g de harina en un plato pequeño y enharina ligeramente los huevos secos, sacudiendo el exceso. Aplana cada porción de carne entre las láminas de film hasta formar un disco de aproximadamente 12 cm de diámetro. Retira la lámina superior, coloca un huevo en el centro y envuélvelo con la carne ayudándote del film inferior; retira el film y sella con suavidad todas las uniones. Distribuye la mezcla de manera uniforme hasta obtener un grosor de aproximadamente 7–8 mm, sin clara a la vista, grietas ni acumulaciones gruesas en la unión. Forma así los 4 huevos, sin apretarlos demasiado, y desecha la harina que quede en el plato pequeño.
Prepara 3 recipientes poco profundos: uno con los 40 g de harina restantes, otro con los 2 huevos batidos y el último con todo el pan rallado. Pasa cada huevo envuelto en carne por la harina, sacude el exceso, sumérgelo en el huevo batido y deja que escurra lo que no quede adherido. A continuación, cúbrelo bien con pan rallado, presionando ligeramente para formar un empanado continuo y uniforme; no repitas la inmersión. Colócalo en un plato y desecha la harina, el huevo y el pan rallado que sobren tras el contacto con la carne cruda.
Cubre sin apretar los huevos empanados y mételos en la nevera durante aproximadamente 30 minutos para que la capa de carne se asiente. Prepara una olla seca de fondo grueso de aproximadamente 18 cm de diámetro y al menos 4 l de capacidad, una espumadera y una rejilla sobre una bandeja. Durante los últimos aproximadamente 10 minutos de enfriado, vierte todo el aceite en la olla; tendrá una profundidad de aproximadamente 6 cm. Caliéntalo a fuego moderado hasta aproximadamente 160°C, sin dejar que humee.
Introduce con cuidado 2 huevos fríos en el aceite y deja los demás en la nevera. El empanado debe empezar a chisporrotear uniformemente de inmediato, sin oscurecerse de golpe. Fríe durante aproximadamente 8–10 minutos a aproximadamente 160°C, girando los huevos con cuidado cada 1–2 minutos, hasta que toda la superficie esté bien dorada y crujiente. Si el empanado se oscurece demasiado rápido, baja el fuego en lugar de acortar la fritura. Retira con una espumadera, escurre brevemente sobre la olla y coloca en la rejilla sobre la bandeja, sin tapar.
Deja que el aceite vuelva a aproximadamente 160°C y fríe los 2 huevos restantes durante aproximadamente 8–10 minutos, girándolos con la misma regularidad. Sácalos y deja que escurran sobre la rejilla. Calcula aproximadamente 20–25 minutos para freír ambas tandas y recuperar la temperatura del aceite; no metas todos los huevos a la vez. Deja enfriar el aceite después de freír y no lo añadas al plato terminado.
Tras la última tanda, espera aproximadamente 3 minutos y corta los huevos con un cuchillo afilado. La capa de cerdo debe estar caliente, firme y completamente cocinada en todo su grosor, también junto a la clara, sin ninguna zona cruda, pegajosa o translúcida; no juzgues la cocción de la carne solo por el color del empanado. La clara debe estar completamente cuajada y la yema tierna y cremosa. Si la carne necesita más cocción, coloca las mitades poco hechas con el corte hacia arriba en la rejilla sobre la bandeja y termina de cocinarlas en el horno precalentado a 180°C, con calor arriba y abajo, durante aproximadamente 5–10 minutos, hasta que toda la capa de carne esté bien cocinada. Esta cocción adicional puede cuajar más la yema.
Sirve 4 raciones, con 1 huevo cortado en 2 mitades en cada una. Sírvelos justo después de comprobar la cocción, cuando el empanado aún esté crujiente y el interior caliente.
Nutrición estimada
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