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Salade périgourdine — ensalada de mollejas de pato confitadas y nueces
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/aperitivos/salade-perigourdine-ensalada-de-mollejas-de-pato-confitadas-y-nueces
Sobre esta receta
La salade périgourdine combina mollejas de pato confitadas templadas, hojas crujientes y nueces con una vinagreta aromática. En esta versión sencilla destaca el contraste de temperaturas y texturas: las mollejas tiernas y ligeramente doradas se añaden a las hojas frescas y bien secas justo antes de servir. El aceite de nuez realza el sabor de las nueces, mientras que el vinagre de vino, la mostaza y la chalota bien picada equilibran la intensidad del pato. Se utilizan mollejas confitadas ya cocinadas, por lo que solo hay que calentarlas suavemente y cortarlas. Cuatro raciones pequeñas sirven como entrante sabroso al estilo del suroeste de Francia.
Ingredientes
Ensalada y mollejas templadas
300 g de mollejas de pato confitadas ya cocinadas, pesadas tras escurrir la grasa del envase; no mollejas crudas
10 g de grasa de pato del envase del confit, pesada por separado, para calentar las mollejas
200 g de lechuga hoja de roble y escarola frisée, peso de las hojas comestibles después de lavarlas y secarlas bien
60 g de nueces sin cáscara
30 g de chalota, pesada después de pelarla
Vinagreta de nuez y mostaza
40 g de aceite de nuez
20 g de vinagre de vino tinto
10 g de mostaza de Dijon
1 g de sal fina disponible para sazonar
0,5 g de pimienta negra molida
Pasos
Enjuaga la lechuga con agua fría, centrifúgala bien o sécala con delicadeza y trocea las hojas grandes. Pesa 200 g de hojas listas para usar. Parte las nueces en trozos grandes y pica fina la chalota. Retira el exceso de grasa que rodea las mollejas confitadas ya cocinadas y pesa 300 g de mollejas solas y, por separado, 10 g de grasa. La grasa restante del envase no es un ingrediente de esta ensalada.
Derrite los 10 g de grasa de pato pesados en una sartén a fuego bajo. Añade las mollejas enteras, ya cocinadas, y calienta durante 8–10 minutos, dándoles la vuelta, hasta que estén calientes también por dentro. Mantén el fuego bajo para que la carne no se endurezca por una fritura prolongada. Pasa las mollejas a una tabla, espera 1–2 minutos para cortarlas cómodamente y córtalas en láminas de 5–8 mm de grosor. Devuélvelas con todos sus jugos y calienta otros 1–2 minutos a fuego medio, solo hasta dorar ligeramente los bordes. Conserva toda la grasa y los jugos de la sartén.
En un cuenco, mezcla el vinagre de vino con la mostaza, la pimienta y la chalota. Vierte el aceite de nuez en un hilo fino, batiendo enérgicamente con varillas, hasta que la salsa espese ligeramente. Pruébala con un trozo de hoja y añade solo la cantidad necesaria de la reserva de 1 g de sal, teniendo en cuenta que el confit preparado ya está salado. Deja la vinagreta a temperatura ambiente hasta montar la ensalada.
Justo antes de servir, mezcla las hojas con delicadeza con aproximadamente dos tercios de la vinagreta y repártelas entre cuatro platos. Añade las mollejas templadas y toda la grasa y los jugos que queden en la sartén, repartiéndolos entre las raciones. Esparce las nueces y rocía con el resto de la vinagreta, incluida la chalota recogida del fondo del cuenco. Sirve enseguida para que las hojas sigan crujientes y las mollejas templadas.
Nutrición estimada
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