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Garides saganaki — gambas con tomate y feta
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/platos-principales/garides-saganaki-gambas-con-tomate-y-feta
Sobre esta receta
Los garides saganaki son gambas jugosas en una salsa de tomate espesa con trozos de feta salado. Reduce primero los tomates con cebolla, ajo, orégano y un poco de chile, y añade después las gambas crudas. Así la salsa gana profundidad y la carne delicada no se cocina más de lo necesario. Elige gambas grandes refrigeradas ya sin cabezas, cáscaras ni colas; el peso corresponde solo a la carne limpia. Añade el feta después de apagar el fuego para que se ablande en la salsa caliente y conserve trozos reconocibles. Esta versión en una sola sartén, sin alcohol, se sirve de inmediato.
Ingredientes
Gambas y salsa
500 g de gambas grandes crudas y refrigeradas, aproximadamente 20–25 unidades, peso después de quitar cabezas, cáscaras, colas e intestinos; sin marinada
400 g de tomates troceados de lata con su jugo
120 g de cebolla, peso después de pelar
10 g de ajo, peso después de pelar
20 g de concentrado de tomate al 30%
30 ml de aceite de oliva
150 g de queso feta, peso después de escurrir la salmuera
10 g de perejil
1 g de orégano seco
0,5 g de chile en copos
0,5 g de pimienta negra molida
Pasos
Usa gambas crudas refrigeradas sin marinada que no se hayan cocinado previamente. Comprueba que se hayan retirado cáscaras, colas e intestinos oscuros, seca la carne con papel de cocina y pesa 500 g; guarda en la nevera hasta añadir a la salsa. Pica fina la cebolla y el ajo, lava, seca y pica el perejil y divide el feta en trozos de aproximadamente 1–2 cm.
Calienta todo el aceite de oliva en una sartén honda de aproximadamente 28 cm a fuego medio-bajo. Añade la cebolla y sofríe 5–6 minutos, removiendo, hasta que esté tierna y translúcida. Añade ajo y chile, remueve aproximadamente 30 segundos, incorpora el concentrado y sofríe otros 30 segundos, sin dejar que se queme el ajo.
Añade los tomates con su jugo, el orégano y la pimienta, mezcla bien y lleva a un hervor suave. Cocina sin tapar a fuego medio 12–15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que espese claramente y no quede un borde acuoso alrededor. Al pasar una espátula debe quedar un surco que se cierre despacio; reduce ahora, antes de añadir las gambas.
Coloca las gambas en la salsa caliente, en una sola capa en lo posible, y húndelas un poco. Cocina sin tapar a fuego medio-bajo 4–5 minutos, girando después de aproximadamente 2 minutos, hasta que la carne esté opaca incluso en la parte más gruesa y elástica. Mantén un burbujeo tranquilo, no un hervor fuerte; cuando estén listas, apaga el fuego para que no se vuelvan gomosas.
Añade los trozos de feta al plato caliente y mezcla con cuidado con la salsa, dejando parte en la superficie. Espolvorea todo el perejil y reparte enseguida en cuatro raciones, sirviendo las gambas con toda la salsa y el queso. No añadas sal en esta versión: el feta sazonará la salsa al mezclarlo.
Nutrición estimada
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