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Hígado de ternera a la berlinesa con manzana y cebolla dorada
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/platos-principales/higado-de-ternera-a-la-berlinesa-con-manzana-y-cebolla-dorada
Sobre esta receta
El hígado a la berlinesa combina hígado de ternera delicado, cebolla dorada y trozos de manzana fritos en la sartén. El dulzor de la cebolla tierna y la acidez de la fruta equilibran el sabor intenso de la casquería, mientras una fina capa de harina ayuda a dorar los filetes. La cebolla se cocina despacio, las manzanas se fríen por separado y el hígado se deja para el final para llevarlo caliente a la mesa. Unos filetes uniformes de aproximadamente un centímetro de grosor facilitan una cocción completa sin prolongarla innecesariamente. Dos sartenes permiten preparar las cuatro raciones en un tiempo similar. Al final, una pequeña cantidad de agua recoge los jugos del fondo y forma una salsa rápida para regar el plato. Las raciones incluyen hígado, manzanas, cebolla y toda la salsa, sin patatas ni pan.
Ingredientes
Hígado con manzanas y cebolla
600 g de hígado de ternera crudo, peso tras retirar las membranas y los conductos duros, en 4 filetes de aproximadamente 150 g y aproximadamente 1 cm de grosor
400 g de cebolla pelada
400 g de manzanas ácidas con piel, peso después de retirar los corazones
40 g de mantequilla con un 82% de grasa
20 g de aceite de colza
10 g de harina de trigo para enharinar ligeramente el hígado
50 ml de agua para recoger los jugos de las sartenes
5 g de sal fina
1 g de pimienta negra molida
Pasos
Corta la cebolla en medias rodajas de aproximadamente 3–4 mm de grosor. Corta las manzanas lavadas, con piel y ya sin corazón, en gajos de aproximadamente 1 cm de grosor. Prepara dos sartenes de aproximadamente 26–28 cm de diámetro y una fuente resistente al calor. Precalienta el horno a 80°C para mantener calientes las guarniciones brevemente. Deja el hígado en la nevera hasta el momento de freírlo.
En la primera sartén, calienta 10 g de aceite y 15 g de mantequilla. Añade toda la cebolla y 1 g de sal. Cocina a fuego medio-bajo durante aproximadamente 15–20 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que la cebolla se ablande y adquiera un color dorado tostado. Baja el fuego si se oscurece demasiado rápido. Pasa la cebolla hecha a la fuente y deja la grasa y los jugos dorados en la sartén.
Durante los últimos minutos de cocción de la cebolla, derrite 15 g de mantequilla en la segunda sartén. Coloca las manzanas y fríe a fuego medio durante aproximadamente 6–8 minutos, dándoles la vuelta con suavidad, hasta que se doren ligeramente y se ablanden, pero conserven la forma. Añádelas a la fuente con la cebolla. Cubre sin cerrar herméticamente y mete en el horno templado mientras se fríe el hígado, aproximadamente 10 minutos. Conserva también la grasa y los jugos de la segunda sartén.
Seca el hígado con papel de cocina. Los filetes deben tener un grosor parecido de aproximadamente 1 cm; retira las posibles membranas o conductos duros restantes. Reparte los 10 g de harina en una capa fina por ambas caras y presiona suavemente para que se adhiera, sin formar un rebozado grueso. No pases los filetes por harina adicional. Para las guarniciones hechas y la carne frita, utiliza recipientes y utensilios que estén limpios y sean distintos de los usados con el hígado crudo.
Añade a cada sartén reservada 5 g de aceite y 5 g de mantequilla, aprovechando la grasa que queda de las guarniciones. Calienta a fuego medio sin que humee. Coloca dos filetes de hígado en cada sartén, sin superponerlos. Fríe aproximadamente 4 minutos por un lado, dales la vuelta y fríe aproximadamente 4 minutos por el otro. Baja el fuego si se doran demasiado rápido. Cocina por completo los filetes de este grosor, sin dejar el centro crudo; los más gruesos necesitan más tiempo a fuego más suave. Sazona el hígado hecho con los 4 g de sal restantes y toda la pimienta, y pásalo a la fuente con las guarniciones.
Vierte con cuidado 25 ml de agua en cada sartén caliente. Hierve aproximadamente 1–2 minutos, removiendo y despegando los jugos dorados del fondo con una espátula de madera. No deseches la grasa. Junta ambos líquidos y viértelos sobre todo el hígado, la cebolla y las manzanas. Utiliza también los jugos que hayan aparecido en la fuente mientras las guarniciones se mantenían brevemente calientes.
Sirve en cada ración un filete de hígado y una cuarta parte de las manzanas, la cebolla y la salsa. Lleva enseguida a la mesa, sin prolongar el calentamiento, que reseca el hígado. La receta no incluye patatas adicionales, pan ni una porción de mantequilla decorativa.
Nutrición estimada
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