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Paprikash de pollo – guiso húngaro en salsa cremosa de pimentón
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Fuente: https://recipheon.com/es/recetas/platos-principales/paprikash-de-pollo-guiso-hungaro-en-salsa-cremosa-de-pimenton
Sobre esta receta
El paprikash de pollo es un plato húngaro de carne tierna en una salsa cremosa de pimentón dulce y crema agria. En esta versión, los contramuslos sin hueso ni piel se cortan en trozos grandes, fáciles de repartir en raciones. La cebolla, una pequeña cantidad de pimiento fresco y el tomate forman una base suave, pero el sabor principal procede del pimentón dulce. Se añade fuera del fuego y se vierte el agua enseguida para evitar que amargue. La crema agria se mezcla primero con la harina y un poco de salsa caliente, y después se calienta suavemente en la cazuela: así, la salsa espesa y se mantiene cremosa. El pollo debe quedar tierno y completamente cocinado, y la salsa debe envolver los trozos sin convertirse en una masa pesada y harinosa.
Ingredientes
Pollo y base de pimentón
800 g de carne cruda de contramuslos de pollo, sin hueso ni piel
200 g de cebolla, peso una vez pelada
100 g de pimiento amarillo dulce, peso sin semillas ni pedúnculo
150 g de tomate maduro, peso sin la parte dura de la base del pedúnculo
20 g de pimentón dulce molido, sin ahumar y no picante
30 ml de aceite de girasol
300 ml de agua
8 g de sal fina: 4 g para el pollo y 4 g para la salsa
1 g de pimienta negra molida
Crema y espesado de la salsa
200 g de crema agria espesa con un 18 % de materia grasa
15 g de harina de trigo blanca
Pasos
Corta la carne de los contramuslos en trozos de aproximadamente 4 cm y mézclala con 4 g de sal. Pica finamente la cebolla, corta el pimiento fresco en dados pequeños y pica el tomate, conservando todo su jugo. Prepara una cazuela de fondo grueso de aproximadamente 24 cm de diámetro y al menos 3 l de capacidad, con una tapa que encaje bien.
Calienta todo el aceite en la cazuela a fuego medio-bajo, añade la cebolla y rehoga durante aproximadamente 8–10 minutos, removiendo a menudo. La cebolla debe ablandarse y quedar transparente, como mucho ligeramente dorada. No la dores demasiado, para que la base de la salsa mantenga un sabor suave.
Añade el pimiento fresco y el tomate con todo su jugo y rehoga a fuego medio-bajo durante aproximadamente 5 minutos. Remueve hasta que el tomate empiece a deshacerse y el pimiento se ablande; debe quedar una capa húmeda de verduras en el fondo. No dejes que se evapore el líquido hasta que queden secas.
Retira la cazuela del fuego, añade el pimentón dulce molido y mézclalo brevemente con las verduras. Vierte enseguida los 300 ml de agua y vuelve a remover, despegando del fondo los trozos blandos de cebolla. No frías el pimentón sobre una superficie seca y caliente, porque se quema fácilmente y amarga.
Pon el pollo en la salsa, añade los 4 g de sal restantes y toda la pimienta, y mezcla. Calienta la cazuela a fuego medio hasta que hierva suavemente; después baja el fuego, tapa y guisa durante aproximadamente 25–30 minutos. La salsa solo debe burbujear suavemente; remueve la carne varias veces para que todos los trozos se cocinen de manera uniforme.
Saca el trozo más grande de pollo y córtalo hasta el centro: la carne debe estar caliente, completamente opaca y cocinada, sin un interior crudo y translúcido, y las fibras deben separarse fácilmente con un tenedor. Si todavía no está lista, sigue guisando todo con tapa durante aproximadamente 5–10 minutos más y vuelve a comprobar. Devuelve el trozo comprobado a la cazuela y retírala del fuego mientras templas la crema agria.
En un bol, mezcla bien la crema agria con toda la harina hasta que desaparezcan los grumos. Añade poco a poco aproximadamente 150 ml de salsa caliente de la cazuela, batiendo enérgicamente con unas varillas después de cada incorporación. Debe quedar una mezcla lisa y caliente.
Vierte la crema agria templada en la cazuela, recogiendo bien los restos del bol, y mézclala con suavidad con el pollo. Pon a fuego bajo hasta que hierva muy suavemente y cocina sin tapa durante aproximadamente 5–7 minutos, removiendo desde el fondo. La salsa debe espesar, cubrir la carne de manera uniforme y perder el sabor a harina cruda; no dejes que hierva con fuerza para evitar que la crema agria se corte.
Reparte el pollo en 4 raciones, añadiendo a cada una la salsa cremosa y las verduras tiernas de la cazuela. Sirve el paprikash caliente enseguida, utilizando toda la carne y toda la salsa.
Nutrición estimada
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